Desde La Mesa Mota

Nunca he entendido por qué a los políticos y artistas de este país les cuesta tanto dar un paso a un lado y dejar que les sucedan personas jóvenes y válidas, que piden paso. (Imagen: Antonio Castro Cordobez)

11.01.2018. Redacción / Opinión

Por: Paco Pérez

pacopego@hotmail.com

De manera periódica se renuevan los cargos en diversas instituciones dependientes de la Administración Autonómica de Canarias y actualmente se encuentran vacantes, o en proceso, puestos "muy apetecibles" y muy bien remunerados --escrito sea de paso-- a los que aspiran a codazos muchos candidatos.

Resulta curioso que quieran ahora acceder a determinados cargos personas de diferentes ideologías que, por su larga experiencia en la responsabilidad publica y por su edad --en la mayor parte de los casos-- deberían retirarse ya y descansar en el cementerio de los elefantes, disfrutando de un plácido bienestar en los últimos tramos de sus vivencias terrenales.

Nunca he entendido por qué a los políticos y artistas de este país les cuesta tanto dar un paso a un lado y dejar que les sucedan personas jóvenes y válidas, que piden paso. Hay muchos actores que incluso fallecen en los escenarios y existen políticos que pretenden ser eternos en determinados puestos de designación o de elección orgánica.

Son los casos, sin ir más lejos, de Antonio Castro Cordobez, de Coalición Canaria (API), que aspira ahora a ser el nuevo Diputado del Común, tras permanecer décadas en el Gobierno de Canarias y en la Cámara legislativa autonómica, que llegó a presidir; del socialista José Segura Clavell, que quiere ser en la actualidad el presidente de la Audiencia de Cuentas, después de haber ocupado las más variadas y diversas actividades públicas como alcalde de La Laguna, presidente de Cabildo de Tenerife, delegado del Gobierno Central en el Archipiélago, diputado y senador; y de Pablo Matos, del Partido Popular, que pretende presidir el Consejo Consultivo.

A mi, con todos los respetos, me parecen unas aspiraciones comprensibles pero desmesuradas. Estos tres veteranos políticos deberían ceder el paso a nuevas generaciones porque sería lo más conveniente No entiendo tampoco cómo Ricardo Melchior (ATI-CC) es ahora, a su edad, presidente de la Autoridad Portuaria tinerfeña, ni cómo el octogenario Jerónimo Saavedra (PSOE) ha sido el último Diputado del Común.

Canarias necesita una renovación profunda de los líderes políticos, porque debe entrar aire nuevo en las instituciones. Si no es así, pronto veremos a un grupo de zombies en altos cargos. Y, si no, al tiempo. No sé si llorar o reír. Con todo mi respeto hacia las personas citadas en estas líneas. Que conste.

Paco Pérez

Paco Pérez

Periodista

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