Opinión

Qué pasará cuando podamos volver a salir, que habrá cambiado, como habrá afectado a la economía, a la forma de socializar, volveremos al punto de partida, muchas preguntas y pocas respuestas

26.04.2020 | Redación | Opinión

Por: Ruth N. Gómez
Periodista y politóloga
Medalla al prestigio profesional Foro Europa, en el 2014


Qué pasará cuando podamos volver a salir, que habrá cambiado, como habrá afectado a la economía, a la forma de socializar, volveremos al punto de partida, muchas preguntas y pocas respuestas.
Me sorprende y me decepciona que la ciencia supiera lo que iba a ocurrir, incluso que los gobiernos supieran lo que podía ocurrir, y no se molestaron en prepararse. Supuestamente la ciencia y la tecnología para afrontar el virus existía. Lo que faltó fue voluntad política, la voluntad de conciliar entre todos los países del mundo para combatir lo que los científicos predecían.
Somos el resultado de la descoordinación, la falta de inversión, y el pasotismo de los gobiernos del mundo. Durante décadas se ha dejado de proteger a la humanidad, no hay más que ver que el cambio climático no tiene visos de ser resuelto, o la destrucción de los océanos, que se permite ante la pasividad de un mundo que discute sin ponerse de acuerdo.
Todos nos preguntamos que pasara con la humanidad cuando todo termine, y si terminara en algún momento, es esa la pregunta que más suena el la mente de todos, junto a que pasara con nuestra economía y nuestra forma de vida. Muchos se preguntan cuando saldrá una vacuna, otros que si la vacuna tendrá una eficacia duradera, o si tendrá que irse modificando cada año como se hace actualmente con la vacuna de la gripe. De la gripe sabemos que va variando los genomas del virus, y que necesitamos de nuevas vacunas anuales.
Nos preguntamos que pasara con el trabajo, la familia, la economía, la cultura, el deporte, las vacaciones, la vida en si.

A nivel social nos hemos adaptado durante la pandemia, hemos aumentado el uso de la tecnológica, nos relaciones digitalmente, y fomentamos el teletrabajo y las reuniones por videollamada, también socializamos con familiares y amigos de forma de forma digital, la cultura se ha abierta al público en formato digital para facilitar el entretenimiento. Pero nos preguntamos que pasara con los estrenos de todas esas películas, esos conciertos, los festivales de música o que pasara con las competiciones deportivas, las Ligas profesionales, los Juegos Olímpicos de Tokio, las fiestas populares. Cuando pienso en todo lo que se ha quedado sin hacer me da la sensación de que se nos acumula el trabajo, convirtiéndose en misión imposible prever o vislumbrar un futuro próximo. Hoy el incumplimiento de las medidas puestas nos demuestra que esa desescalada no cabe en una sociedad con necesidades, desorganizada, que no confía en el gobierno después de tantos diste y diretes, sin duda hay una parte de la sociedad que no tiene dos dedos de frente, distanciamiento social no he visto.

En la actualidad nos encontramos bajo arresto domiciliario, no se nos permite salir a los adultos, ni ir en el mismo coche con la gente con la que convivimos, y con la que compartimos hasta cama, y tenemos que usar un trasporte publico cargado de virus o incluso contaminados, no podemos pasear solos, ni estar al aire libre solos, sin acercarte a nadie es imposible que te contagies o contagies más allá del azar, todo es un desatino y un absurdo. Deberíamos reflexionar sobre las medidas abusivas a las que nos estamos sometiendo, mientras este gobierno ha dejado a sus personal sanitario y al personal que mantienen los servicios fundamentales de esta sociedad en manos del más absoluto abandono, al estar desprotegidos son los que aumentan las cifras de muertos y contagiados. No sé quien es el responsable de tanta desidia, pero no parece muy difícil saber a quien mirar no creen, yo digo como decía Sabina en su canción " que no te duerman con cuentos de Hadas"

El distanciamiento social y las medidas higiénicas son necesarias, la mesura útil, la esclavitud a la que se nos esta sometiendo, una sin razón. ¿A nadie le parece absurda muchas de las medidas? yo creo que se nos esta sometiendo bajo el yugo del castigo y el miedo, hay que crear conciencia, pero restar lo que obviamente es injusto, o no atiende a razón, desconozco con que clase se asesores científicos cuenta el gobierno de España, pero nos ha convertido en el lugar del mundo más peligroso para vivir durante esta pandemia.

No sé si estamos preparados para ser coherentes, pero la falta de actividad para el cuerpo humano no es sano, las patologías derivadas del sedentarismo van a ser peores a la larga que el virus en si de prolongarse el confinamiento. Si los lideres no confían en la sociedad, y de que se cumplirá con el distanciamiento social con una flexibilidad adaptada a cada región, se estarán tomando decisiones poco meditadas y poco consensuadas. Debemos minimizar el contagio, pero hay que reactivar la economía, ya que en estos momentos la emergencia económica y social empieza a superar a la sanitaria.

Esta pandemia ha de hacernos crecer como sociedad, sin olvidar que el 15% del PIB en España proviene del turismo, que requiere de un esfuerzo mayor para ofrecer seguridad. Casi tres millones de contagiados, y doscientos mil  muertos en el mundo hablan de que necesitamos tener conciencia de la mortalidad, de esta enfermedad altamente contagiosa, hay que hacer entender que cosas como las que se han visto hoy podría ocasionar una subida alarmante de contagiados. Por el bien de todos, mantén el distanciamiento social, se prudente, usa la razón y aparca de momento al corazón para que pueda seguir latiendo en un futuro.