Desde La Mesa Mota

Se acaba un nuevo año, el 2018 de la Era Cristiana, que en nuestro país ha sido un tanto convulso, políticamente hablando, con un inesperado cambio en el Gobierno de España, por culpa de don Mariano Rajoy Brey

30.12.2018. Redacción | Opinión

Por: Paco Pérez

pacopego@hotmail.com

Se acaba un nuevo año, el 2018 de la Era Cristiana, que en nuestro país ha sido un tanto convulso, políticamente hablando, con un inesperado cambio en el Gobierno de España, por culpa de don Mariano Rajoy Brey, ya que su soberbia le impidió convocar elecciones y dimitir a continuación, cuando el grupo parlamentario del PSOE en el Congreso le presentó una moción de censura.

El político pontevedrés creyó que dicha moción no prosperaría, sobre todo, por el grupo vasco ya había pactado los Presupuestos del Estado y el registrador de la propiedad gallego le había dado días antes todo lo que se le había pedido desde Euskadi. Eso es lo malo de creerse imprescindible... y aun menos en política.

Así pues llegó como nuevo inquilino al palacio de La Moncloa un hombre llamado Pedro Sánchez, muy oportunista y ambicioso, que aprovechó el momento del rechazo general a Rajoy para convertirse en el séptimo presidente de la joven democracia española, una conversión legítima y acorde con la Constitución, aunque un tanto engañosa, por cuando el líder socialista prometió que su permanencia en la Presidencia sería muy breve y que en pocas semanas iba a convocar elecciones. Y mintió. A la vista está.

Otro momento sísmico lo han provocado las recientes elecciones autonómicas andaluzas, donde el PSOE de Susana Díaz, a pesar de ser la candidata más votada, ha sido derrotada por los tres partidos conservadores que, sumando sus escaños, colocará a Juan Romero al frente del Palacio de San Telmo de Sevilla, sede de la Junta de Andalucía.

Ha sido, sin duda, un vuelco electoral histórico, por cuanto los socialistas llevaban gobernando en esas ocho provincias del sur peninsular ibérico nada más y nada menos que treinta y siete años.

Un tercer episodio convulso se está aún produciendo entre los gobiernos del Estado y de la Comunidad Autónoma de Canarias, porque las relaciones institucionales no son las más cordiales, como sería de desear.

A Sánchez le sentó como una patada en el estómago que doña Ana Oramas se abstuviera en la votación de su investidura y el Archipiélago está pagando la torpeza de la diputada tinerfeña, ya que ahora el Gobierno Central está retrasando la firma de diversos convenios relacionados con importantes proyectos en las Islas, y es que la Roma sanchista, con el ministro Ábalos a la cabeza, no paga a traidores. Veremos en qué acaba esta curiosa guerra, pero me da que la cuerda se va a romper por la parte más débil, por el lado que sostiene don Fernando Clavijo. ¿Me entienden?

Esperemos que el año 2019 nos traiga mejores noticias. Ya saben que el 26 de mayo próximo se celebrarán elecciones autonómicas y locales en Canarias... Pues eso.

Imagen de archivo: emotioncard.com.br

Paco Pérez

Paco Pérez

Periodista

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