Opinión

Los problemas actualmente son abundantes, además muy serios, con una complejidad absoluta, con soluciones difíciles

 

08.02.2021 | Redacción | Opinión

Por: Óscar Izquierdo

Presidente de FEPECO

Los problemas actualmente son abundantes, además muy serios, con una complejidad absoluta, con soluciones difíciles. Unos son novedosos, como la pandemia del coronavirus, no porque no hayan existido anteriormente crisis sanitarias, sino porque la que sufrimos es global, inédita, sobre todo, llena de dramatismo, dolor e incertidumbre en cualquier parte del planeta, afectando a millones de personas, también, desgraciadamente, con millones de muertos. Una tragedia humana que no tiene parangón histórico. Además, hay que sumar la ineptitud generalizada de los dirigentes públicos para tomar medidas acertadas, no han sabido, no han podido, quizás porque tampoco han sido suficientemente bien asesorados, por lo que se suponían que sabían o son profesionales sobre estos temas epidemiológicos. También hay que sumar, sin lugar a equivocaciones, que no han querido por motivos espurios, intereses personales o partidistas. Pero esto no es nuevo, es la degradación de la política que padecemos desde hace unas décadas, donde el populismo ramplón, en los dos extremos, derecha verde e izquierda morada, se hace fuerte en una sociedad desesperada o más bien anestesiada, por no encontrar remedios a sus problemas existenciales.

Otra crisis humanitaria la conforma la migración, también como fenómeno mundial, convirtiéndose en una catástrofe, donde miles de personas fallecen en el camino de mayor dignidad y mejoría material. En Canarias la vivimos diariamente y una vez más, hemos comprobado que, al gobierno de España, Canarias no le importa. Lo prioritario siempre tienen que ser las personas, por lo tanto, desde ese punto de vista, hay que tratar la inmigración, con solidaridad y acompañamiento, es un deber humano. Además, los canarios tenemos una tradición de pueblo emigrante, buscando mejores condiciones económicas y sociales fuera de nuestra tierra, sobre todo, en épocas de crisis internas, que obligaban a salir a familias completas, por lo que es una problemática que comprendemos suficientemente. Pero lo que está pasando, viene a demostrar, que no sólo estamos lejos de la Península físicamente, sino que también, estamos remotamente alejados de las prioridades del Gobierno central, sea cual sea el partido político que gobierne en Madrid.

Canarias nunca ha sido querida y atendida como se merece. Desde allí, nos ven muy lejos y nos tratan con indiferencia, subestimando nuestras necesidades, dificultades o contratiempos, que tristemente no les preocupan. Si lo que está pasando en Canarias, con la llegada de miles de inmigrantes, hubiera sucedido en las costas peninsulares, hace meses que se habrían tomado todas las medidas oportunas, moviendo lo posible e imposible, para detener esta grave crisis humanitaria. Ahora intentan hacer un reparto de las personas, entre las distintas islas, en instalaciones provisionales y carentes de las condiciones adecuadas de habitabilidad, terminarán llevándolos también a la isla de San Borondón, antes de atreverse, con seriedad, a retornarlos a los destinos de origen o derivarlos a la península, porque allí les molestan y estando en nuestras islas, para el Gobierno central no existe el problema. Para lavarse la cara, de vez en cuando viene un ministro para sacarse la foto y marcharse el mismo día. Una vez más, se demuestra que Canarias está fuera del mapa de España y que los representantes canarios en Madrid, por miedo a no estar en las listas en las próximas elecciones generales, se callan vergonzosamente porque se deben más a la disciplina de sus respectivos partidos, que a defender con ganas a su tierra.

Mientras todo esto sucede la economía se derrumba, el tejido empresarial se resquebraja, el sistema productivo se paraliza, los índices de paro son insostenibles, el cierre de empresas alarmante, la pobreza aumenta, el hambre se hace presente como la mayor injusticia y a los políticos españoles, como el poder es muy goloso y sobre todo apetecible, sólo les importa las elecciones catalanas. Es la infamia personificada.

Imagen de archivo: Óscar Izquierdo, presidente de FEPECO