Desde La Mesa Mota

La Isla está plagada de cables áreos de telefonía y de luz eléctrica que afean totalmente las vistas, incluso en los lugares más recónditos | Imagen: Paco Pérez

29.05.2018. Redacción | Opinión

Por: Paco Pérez

pacopego@hotmail.com

Varias veces a la semana recorro con mi coche numerosos lugares de Tenerife, para contemplar los distintos y encantadores paisajes de la Isla, una joya de la Naturaleza que, por desgracia, está destrozando la mano del hombre.

La Isla está plagada de cables áreos de telefonía y de luz eléctrica que afean totalmente las vistas, incluso en los lugares más recónditos.

Una ciudad como La Laguna, declarada patrimonio mundial de la Humanidad y núcleos urbanos históricos tan bellos como los de la Villa de la Orotava, Icod de los Vinos, la Villa y Puerto de Garachico, Tacoronte, Tegueste, deje, Güímar, Arafo o Granadilla de Abona están atiborrados de cables, pegados a sus fachadas y a lo largo de las principales calles des esas ciudades y pueblos, sin que nadie se haya planteado soterrar todas esas redes.

El Cabildo tendría que encabezar una iniciativa para exigir a las respectivas compañías eléctricas y telefónicas (Endesa, Movistar, Red Eléctrica, etcétera) que soterren todo ese cableado horroroso, antiestético, que afea nuestro singular paisaje urbano y campestre.

Esto es algo tercermundista, que no se ve en ninguna ciudad de la Europa avanzada. Y tendría más razón de ser aquí, en una Isla de reducidas dimensiones, en un territorio limitado que tenemos que cuidar y mimar.

Lo mismo pasa con las grandes vallas publicitarias que afean nuestro paisaje y que el Cabildo, al parecer, ha ordenado quitarlas. Pero los propietarios de las empresas de publicidad no solo no las eliminan, sino que están colocando más, como una enorme en la carretera de La Laguna a Tejina, antes de llegar a Las Canteras.

A los habitantes de esta Isla nos tratan como si fuéramos cerdos metidos en un goro de cochinos. No hay derecho. Debe ser que existen íntimas relaciones entre quienes nos gobiernan y determinados intereses económicos...


Paco Pérez

Paco Pérez

Periodista

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