Desde La Mesa Mota

El Hotel Marquesa, situado en la calle Quintana del Puerto de la Cruz, a un tiro de piedra de la Parroquia de Nuestra Señora la Peña de Francia, es uno de los establecimientos turísticos más antiguos del Archipiélago, que data del siglo XIX

06.04.2019 | Redacción | Opinión

Por: Paco Pérez

pacopego@hotmail.com

El Hotel Marquesa, situado en la calle Quintana del Puerto de la Cruz, a un tiro de piedra de la Parroquia de Nuestra Señora la Peña de Francia, es uno de los establecimientos turísticos más antiguos del Archipiélago, que data del siglo XIX, muy emblemático de aquella ciudad costera del Valle de La Orotava, porque entre otras cosas tiene el honor de haber albergado en sus dependencias a aquellos atrevidos y aventureros visitantes británicos que vinieron a Canarias a descansar del invierno inglés, en busca de un mejor clima y a disfrutar del incomparable paisaje del Atlántico y de Las Cañadas del Teide.

Junto con el "Monopol" perteneció a una conocida familia de emprendedores isleños y ahora el "Marquesa" ha sido noticia por un triste acontecimiento arquitectónico. Han arrancado de cuajo el típico balcón señorial de su fachada, por el mal estado --al aparecer-- de la madera con el que fue construido, que se encontraba en muy malas condiciones y que amenazaba derrumbarse.

Ha sido una pena que aquella transitada vía portuense quede huérfana de aquel bello balcón, orfandad que esperamos sea temporal y que la propiedad del establecimiento hotelero reponga la balconada en el menor espacio de tiempo posible, porque sería una pena que aquel atractivo rincón de la ciudad turística se viera desprovisto de este encantador detalle arquitectónico.

El hotel, histórico y emblemático, tiene muchas anécdotas que contar, pero me voy a referir a una muy concreta, que es curiosa y a la vez graciosa. Hace años se organizó en el Puerto de la Cruz un congreso científico internacional y los organizadores invitaron a un prestigioso especialista británico de fama mundial. El investigador aceptó la invitación con una única condición: hospedarse en la misma habitación del "Marquesa" en el que había pasado una inolvidable luna de miel con su querida esposa unos decenios atrás. Y consiguió hacer realidad sus deseos. gracias a los promotores de esa reunión científica y a la dirección del hotel. Cosas que pasan...

 

Imagen: Booking.com

Paco Pérez

Paco Pérez

Periodista

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