Desde La Mesa Mota

Empresarios del sector avicola de Tenerife se han reunido recientemente para analizar la crítica situación en la que se encuentra la producción local de huevos, porque se ven obligados a tirar o donar por miles

30.08.2018. Redacción | Opinión

Por: Paco Pérez

pacopego@hotmail.com

Por si éramos pocos, parió la abuela. Empresarios del sector avicola de Tenerife se han reunido recientemente para analizar la crítica situación en la que se encuentra la producción local de huevos, porque  se ven obligados a tirar o donar por miles, así como sacrificar gallinas de manera anticipada, ante la imposibilidad de vender a un precio adecuado a los costes de producción.

Esta crisis sectorial es debida a que la competencia en precios por parte del huevo foráneo está haciendo verdaderos estragos entre los productores isleños, que también han denunciado supuestos fraudes en el etiquetado, ante la pasividad de las autoridades competentes en la materia, que no ejercen ningún  control en la importación de este producto en las Islas.

Una de las quejas de estos empresarios se centra en el fraude existente en la importación de huevo peninsular. El etiquetado es confuso o directamente falso en cuanto a la procedencia y  fecha de caducidad del producto es la principal denuncia que hacen. “La gente no tiene claro que el huevo que consume está producido aquí o fuera. Solo pedimos competir en igualdad de condiciones. Si traes huevo de fuera, te liberas del impuesto y la fecha de caducidad no es la verdadera, es imposible competir”, denunciaron desde el sector. Por lo que manifestaron  los afectados de esta competencia desleal, “se está poniendo como fecha de empaquetado el día que se embarca en el contenedor y no cuando se recoge, que es lo que marca la ley. Eso supone que cuando el huevo llega a Canarias, está más próximo de su fecha de caducidad que lo que marca el etiquetado” y piden un mayor control en las aduanas, inspecciones reales sobre este tipo de producto. 

Señalan los productores que “si un consumidor quiere comprar un huevo de 15 días está en su derecho, pero no pueden engañarle haciendo creer que tiene menos tiempo del real. Nos estamos encontrando con huevos importados con una caducidad de 28 días y eso es imposible, porque se tarda unos 10 días de media en traerlo". Como siempre ocurre con los productos del sector primario en el Archipiélago, este producto peninsular no es más barato, ya que el que saca siempre la mejor tajada en el proceso de comercialización es el intermediario.

Como ven, un seria cuestión de huevos. A ver quién le mete mano a este desaguisado.

Paco Pérez

Paco Pérez

Periodista

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