Desde La Mesa Mota

Este sábado, víspera de las elecciones legislativas, es el llamado día de reflexión de los ciudadanos que el domingo estamos llamados a las urnas para elegir a nuestros representantes en el Congreso de los Diputados y en el Senado

26.04.2019 | Redacción | Opinión

Po: Paco Pérez

pacopego@hotmail.com

Este sábado, víspera de las elecciones legislativas, es el llamado día de reflexión de los ciudadanos que el domingo estamos llamados a las urnas para elegir a nuestros representantes en el Congreso de los Diputados y en el Senado.

Como España es una monarquía parlamentaria y no un régimen presidencialista, como Francia por ejemplo, no elegimos directamente al presidente del Gobierno sino a los candidatos de los distintos partidos por circunscripciones provinciales.

Son luego lo diputados quienes eligen al presidente en función del número de parlamentarios y también de los pactos poselectorales que se puedan firmar entre dos o más fuerzas políticas representadas en la Cámara Baja.

Así es nuestro sistema y nuestra ley electorales y así tenemos que aceptarlos, mientras no se decida cambiarlos, aunque en cualquier régimen democrático los comicios representan la oportunidad casi sagrada de ejercer el voto popular, por lo que este domingo todos debemos, sin excusas que valgan, acudir a nuestros respectivos colegios y expresar nuestras preferencias.

Cuanto menor sea la abstención más representativos serán quienes salgan elegidos y, aunque nos cueste ir a votar es nuestra responsabilidad como ciudadanos ejercer un derecho que, por cierto, no se puede ejercer en muchos países del mundo, donde los pueblo no puede pronunciarse. Por eso, los españoles que vivimos en la dictadura del régimen franquista valoramos tanto la participación popular.

Mas no solo es una obligación ir a nuestro colegio electoral, sino saber también a quien votar, porque con nuestra decisión personal podríamos evitar, sin ir más lejos, regresiones al pasado o situaciones políticas indeseables.

Los alemanes, por ejemplo, votaron mayoritariamente en 1934 a Adolf Hitler, un dictador que luego llevó a Europa y al Mundo a una guerra terrible. Y los venezolanos eligieron democráticamente a Hugo Chávez, primero, y después a Nicolás Maduro. Y así les ha ido en los últimos veinte años.

Hay que acudir a las urnas y votar con responsabilidad, porque si no vota, no se queje ni se lamente de los resultados después. Avisado queda.

Paco Pérez

Paco Pérez

Periodista

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