Desde La Mesa Mota

Todo parece indicar, por los distintos sondeos y encuestas previas, que el próximo día 28 de este mismo mes volveremos en mayor o menor medida, al bipartidismo anterior, con el PSOE y el PP como partidos mayoritarios

14.04.2019 | Redacción | Opinión

Por: Paco Pérez

pacopego@hotmail.com

Tras la aparición hace unos años de varias fuerzas emergentes, en el centro y a ambos extremos del espectro político español, todo parece indicar, por los distintos sondeos y encuestas previas, que el próximo día 28 de este mismo mes volveremos en mayor o menor medida, al bipartidismo anterior, con el PSOE y el PP como partidos mayoritarios, aunque España tiene una historia tan complicada que es tan sorprendente como imprevisible.

En principio parece que Unidos Podemos se desinfla por la izquierda, por varios motivos: el primero, debido a sus crisis internas; el segundo por su principal líder, Pablo Iglesias, partidario de ejercer orgánicamente "manu militari", y en tercer lugar porque la opción socialista puede haberle quitado bastantes seguidores, muchos de ellos antiguos votantes del PSOE que se sintieron decepcionados en su momento.

Otro partido que se supone a priori que va a perder fuerza es Ciudadanos, porque sus votantes más centristas no han visto con buenos ojos la alianza postelectoral de los naranjas para que el PP gobernase en Andalucía, y también, para qué negarlo, por electores desengañados por los continuos vaivenes de Albert Rivera en sus objetivos programáticos, que llegan a confundir.

Por otro lado es evidente que ha disminuido la fiebre en Vox, el representante de la derecha extrema en este país, con propuestas decimonónicas, que no se corresponden con una sociedad del siglo XXI, por muy pintorescas o atractivas que resulten a los nostálgicos de la dictadura franquista, y porque la población conservadora de este país se va a inclinar mayoritariamente por el Partido Popular, a la hora de optar por un voto útil, que no se pierda en los recuentos electorales, debido al reparto de los escaños por el sistema proporcional de la ley, sobre todo en provincias con menor población, donde varias decenas de sufragios pueden decidir que un diputado sea de un partido u otro.

El PP se ha apandado más a su derecha con Pablo Casado, intentado frenar a los partidarios de Vox y para distanciarse unos metros de Ciudadanos, y en esa posición tan conservadora se va a distinguir como la opción más clara de los votantes de la derecha tradicional.

El PSOE, por su parte, tiene ahora la ventaja de concurrir a estos comicios como partido en el poder, porque muchos votantes, por inercia y para no complicarse a la hora de depositar su voto, decide poner la papeleta por "los que están", sin preocuparse de nada más. Y al contrario de lo que hizo Felipe González --en una clara posición de centro derecha, para ganar adeptos más moderados--, Pedro Sánchez ha optado por radicalizar sus posturas hacia la siniestra, con el fin de obtener el voto de personas hasta ahora partidarias de una política social "más avanzada" que defiende Podemos.

Son solo unas elucubraciones muy personales y, por tanto, subjetivas. La respuesta verdadera la tendremos muy pronto, el próximo día 28. Esperemos que sea para bien.

Paco Pérez

Paco Pérez

Periodista

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