Opinión

No, ya no quiero hablar a los políticos, quiero hablar a mis vecinos, a mi familia, a mis amigos, a mi gente, a todos y todas quienes estos días están perdidos, desalentados, preocupados e incluso indignados

19.03.2020 | Redacción | Opinión

Por: Sandra Rodríguez González

Portavoz del Grupo Municipal de Coalición Canaria - Partido Nacionalista Canario.

Ayuntamiento de Puerto de la Cruz.

No, ya no quiero hablar a los políticos, quiero hablar a mis vecinos, a mi familia, a mis amigos, a mi gente, a todos y todas quienes estos días están perdidos, desalentados, preocupados e incluso indignados.

No vale la pena seguir dirigiendo palabras ni gastando fuerzas en dirigirse a quienes no son capaces de tomar medidas valientes y eficaces para salvar a los autónomos y a las pequeñas empresas, ofreciéndoles no sobrevivir a esto sino cerrar sus puertas y esperar a que les venga algún subsidio a ellos y a sus empleados.

No vale la pena dirigir ni una sola palabra a quienes venden medidas millonarias que se diluyen en el mero cumplimiento de sus obligaciones como administración con el resto de administraciones pero que siguen guardando los recursos para continuar, cuando esto pase, con sus políticas de ingeniería social y propagandísticas.

No puedo seguir gastando fuerzas en hablar de y con administraciones como la autonómica o la local que lejos de ponerse al frente de las soluciones y tomar medidas a la altura de las circunstancias continúan poniendo el foco de la responsabilidad de salir de esta crisis sanitaria, económica y humanitaria en los ciudadanos y ciudadanas, incluso en aquellos que no teniendo un techo donde cobijarse, se les supone sentido de la responsabilidad suficiente como para decidir por sí mismos si cumplir o no la ley vigente y ni siquiera por humanidad se les impone el cumplimiento del confinamiento a pesar de que lo que está en juego es su propia seguridad y la de los demás.

Es por eso que hoy quiero hablar, sí, pero no a ninguno de ellos, no a los políticos, sino a todos nosotros, los ciudadanos y ciudadanas que debemos estar más unidos que nunca, que debemos dejar todas nuestras diferencias a un lado y poner todo de nuestra parte para parar esta locura que está acabando con nuestro estilo de vida, con nuestro tejido productivo y que pone en riesgo el futuro de nuestra sociedad tal y como lo conocemos.

Si no estamos unidos, si no hacemos caso a las medidas tomadas para preservar la salud pública, vamos a complicar aún más las cosas, vamos a hacer que esta situación se alargue en el tiempo. Por eso, ahora mismo toca unidad por encima de todo.

Unidad, responsabilidad y lucha son los tres ejes que deben marcar el comportamiento de todos nosotros en estos duros momentos que estamos viviendo. Unidad, responsabilidad y lucha contra el virus, contra la propagación, y para conseguir, ahora más que nunca, que la voz del pueblo sea escuchada y exigir las medidas necesarias para salvar al menos lo poco que nos va quedando en el sector empresarial y laboral.

La unidad no es silencio, no es mordaza. La unidad debe ser también para gritar bien alto y todos unidos para exigir que las decisiones políticas insuficientes y desacertadas no hagan más daño aún que propio virus que nos acecha.

Mucho ánimo y mucha fuerza a todos y a todas. De esto vamos a salir juntos, de esto se puede salir, y unidos los vamos a conseguir. No me cabe la menor duda.

Somos una gran ciudad, una gran tierra y una gran nación que vamos a ser capaces de salir adelante, y cuando todo esto pase, más unidos que nunca, exigir responsabilidades a quienes no están siendo responsables. Ahí, al frente, como una más, pero poniendo mi cara por cada uno de ustedes me van a encontrar exigiendo junto a ustedes, lo que ahora nos niegan.