01.01.2026 | Canarias
Queridas canarias y canarios,
Les hablo esta noche desde una finca sorribada sobre la lava del volcán en La Palma. He querido despedir este año desde aquí porque este paisaje representa lo que somos: un pueblo que sabe levantarse cuando ha caído. Que supera las adversidades con un espíritu inquebrantable.
Este lugar no solo es un paisaje, es un símbolo de resistencia. Es historia, es presente y, sobre todo, es futuro. Un futuro que se construye cada día con la misma tenacidad con la que nuestros abuelos levantaron bancales y cuidaron sus cosechas.
Este año que termina ha estado marcado por la tensión política y el abandono que ha sufrido Canarias. Madrid sigue sin ver claramente a las islas en el horizonte. Nos han dejado solos ante problemas que no son solo nuestros.
Un año más la migración ha sido protagonista con miles de personas exhaustas y desesperadas que arribaron a nuestras costas y a las que hemos atendido con respeto y humanidad.
Otro año más, muchas obras e infraestructuras fundamentales siguen esperando una financiación estatal que no llega. Cada vez más somos los propios canarios quienes afrontamos esta desidia, con nuestros ingresos y nuestro sacrificio fiscal. Porque mientras en Madrid siguen instalados en el enfrentamiento estéril, en Canarias, optamos por el servicio público y la política útil.
Despedimos este año 2025 con malas noticias que nos llegan desde Europa. Un posible recorte en los fondos que sostienen a nuestro sector primario. Una nueva amenaza contra la que se unirá toda la sociedad canaria, estoy convencido, para evitar un golpe de muerte a nuestra agricultura, nuestra ganadería y nuestro paisaje.
Será una batalla dura, una más en nuestra larga historia de lucha por ser tratados con justicia y la vamos a librar con la fuerza que nos da saber que la razón está de nuestro lado.
Pero todo no es negativo.
Este ha sido también un año de avances importantes. Hemos aprobado cambios legislativos para acelerar la construcción de vivienda tanto pública como privada. Hemos logrado reducir las listas de espera sanitarias gracias a una planificación realista y contratando a más personal. Y en dependencia, hemos empezado a revertir años de abandono.
En el terreno económico, hemos cerrado el año con cifras récord de empleo y con un crecimiento económico por encima de la media estatal. Y eso es mérito del tejido productivo canario, de nuestros autónomos, de nuestras pymes, de nuestras cooperativas agrícolas, de nuestros profesionales del turismo, de la tecnología, de la industria.
Hemos logrado grandes avances, pero no sería justo si no reconociera que no todo ha salido bien. Y no tengo problema en decirlo. No hemos llegado a todo. Hemos cometido errores. Y a quienes se han sentido decepcionados, solo puedo pedirles disculpas. Gobernar es también reconocer lo que no funciona y comprometerse a mejorarlo. Sin excusas.
Esta noche quiero hablarles también de algo que puede parecer obvio. Pero creo que, y más en estos tiempos, hay que reivindicarlo con orgullo: Estamos construyendo una Canarias es para los canarios. Y para eso, está trabajando el Gobierno de Canarias.
Y ser canario no es solo nacer aquí. Ser canario también es decidir quedarse. Decidir formar parte de esta tierra, trabajar en ella, respetarla, quererla, cuidarla… Ser canario es amar a estas islas y ser parte de nuestras costumbres. Ser canario es cuidar lo que hemos heredado y lo que vamos a dejar a quienes vienen detrás. Es vivir, trabajar y algún día descansar en esta maravillosa tierra que pisamos con orgullo.
Quienes sienten estas islas como algo suyo son parte de Canarias. Como lo son nuestros hermanos que viven en el exterior y en todos los rincones del mundo mantienen viva la identidad canaria.
Y todos merecen ser reconocidos, escuchados y protegidos.
Porque Canarias no se construye excluyendo.
El 2026 será un año clave. Nos jugamos mucho: la financiación autonómica, los fondos europeos y nuestra vida como región alejada de esa Europa de la que formamos parte.
Europa vive un proceso de cambio que puede afectar a los pilares de la democracia y que sacude los valores que han permitido el mayor período de estabilidad y prosperidad de nuestra historia.
Estamos viviendo, en directo, la demolición de todo aquello que dábamos por sentado; avances y libertades que conquistaron las generaciones anteriores. Convivimos, en pleno siglo XXI, con guerras en territorio europeo, con genocidios, con la imposición de políticas proteccionistas que amenazan al producto canario o con la vuelta de actitudes autoritarias que creíamos superadas.
Frente a toda esa incertidumbre, Canarias defiende el entendimiento, el diálogo y la razón. Reivindicamos el modo canario de hacer las cosas, que nos ha permitido, crecer durante décadas. Porque el modo canario es la defensa razonada de nuestra tierra y la protección de nuestros derechos. Es la razón, frente a la fuerza. La cordura frente a la crispación.
Y espero de corazón que este nuevo año nos traiga serenidad, diálogo y acuerdos. Que dejemos atrás el ruido y pongamos el foco en lo que de verdad importa: mejorar la vida de la gente.
Por muy difícil que sea ese reto, estoy seguro que lo vamos a lograr y que ese éxito será el de todas las islas. El de toda la sociedad canaria. Porque si hoy podemos hablar de avances, es gracias a ustedes.
A los que han trabajado duro. A los que no salen en los titulares pero empujan desde todos los rincones de las islas.
A quienes han pasado este año en silencio, sin que nadie los nombre: gracias. A quienes trabajan la tierra, a quienes atienden una ventanilla, a quienes enseñan, curan, investigan, limpian, transportan, reparan o emprenden; gracias..
Ustedes sostienen Canarias. A ustedes les pertenece Canarias. Y este Gobierno trabaja para ustedes.
Feliz 2026
Tagoror Digital