Deportes

Aridane se hizo con un puesto en el equipo inicial, pero el castigo infligido por el Atlético oscureció el logro de la titularidad.

Aridane Hernández poco pudo hacer para ayudar a su equipo frente a un Atlético de Madrid que se reencontró con su mejor versión en el Sadar, con un João Félix en estado de gracia. El fichaje más caro de la historia del Atlético marcó dos goles y maravilló con su fútbol a los aficionados colchoneros, ante la impotencia del de Tuineje y los suyos. La alegría por su titularidad le duró poco: concretamente 28 minutos.  


FUENTE: CANAL LaLiga Santander - Youtube 

Ese fue el tiempo que necesitaron los de Simeone para llevar el balón hasta la red de la portería defendida por Rubén. En una jugada combinativa larga, Herrera aprovechó el desmarque de Lodi para templar un pase preciso hacia el lateral izquierdo rojiblanco, todo un quebradero de cabeza para la defensa navarra. Saúl aprovechó el pase atrás de Renan para rematar, aunque Lato desbarató sus planes rechazando el disparo. João Félix se encontró con el balón muerto en el área y no perdonó. Un disparo contundente acababa con la ilusión de Aridane de finalizar el partido habiendo contribuido a dejar el marcador a cero. 

El majorero fue uno de los seis cambios con los que saltó al césped un Osasuna con ganas de ofrecer a su afición un revulsivo que hiciese olvidar la medianía en la que se instalaron la jornada anterior frente a la Real Sociedad. La estrategia pasaba también por resistir los primeros embates del Atlético y tratar de sorprender con la frescura de Estupiñán y Vidal cuando las fuerzas de los rojiblancos comenzasen a flaquear. Pero el Atlético, necesitado de puntos para alcanzar el objetivo de la Champions sin sobresaltos, no salió a especular con el marcador e impuso un ritmo que no dio tregua a su rival, para desgracia de un Aridane que pagó caro el desparpajo ofensivo de João Félix y los suyos, aunque el marcador no se volvería a mover durante la primera mitad. 

La imagen durante los primeros 45 minutos no fue buena, pero, a pesar de que casas de apuestas como Betfair ya habían anunciado la debacle con unas cuotas muy favorables al Atlético, nadie se esperaba una derrota tan decepcionante; incluso aquellos aficionados navarros que se aprovecharon del bono de bienvenida para apostar por su equipo con ilusión no contaban con el desastre que les depararía la segunda mitad debido al pobre rendimiento de su equipo. 

Tras la reanudación del encuentro, Aridane se convirtió en protagonista, a su pesar, del gol que se inventó Diego Costa. No midió correctamente los espacios y dejó que el nacionalizado español encarase solo la portería del Osasuna. Costa no falló a la hora de habilitar a João Félix y el gol del portugués acabó de desmoronar los endebles mimbres de un equipo que llevaba ya más de 55 minutos perdido en el campo.  

Para colmo, Koke tenía uno de esos partidos en los que su cabeza funciona con la lucidez que es capaz de iluminar el centro del campo y ofrecer una distribución de juego impecable. Junto con João Felix, acabó por desgastar a una defensa desorientada y que solo podía ofrecer esfuerzo y abnegación. A base de casta, los de Pamplona fueron capaces de resistir 23 minutos más antes de que Llorente justificase la confianza que Simeone había depositado en él minutos antes. El héroe de Anfield no solo marcó el tercero, sino que dio los dos siguientes, primero a Morata y más adelante a Carrasco. El Atlético lograba una victoria como visitante después de una sequía agónica en LaLiga fuera del Wanda, con la alegría añadida de poder volver a Madrid en puestos de Champions. 

Contra el Valencia, Jagoba Arrasate modificó la estructura de la defensa y optó por un esquema con cinco hombres atrás. Este diseño dejó fuera a Aridane, que tendrá que volver a ganarse la confianza del entrenador para regresar al once inicial. En su ausencia, el equipo tampoco encontró su mejor versión y acabó perdiendo el partido por 2-0 en casa de los ches. A sus 31 años, el canario todavía tiene mucho fútbol que ofrecer y los rojillos harían bien en darle algo más de confianza para que recupere su mejor nivel deportivo. Y es que en el mundo del fútbol, donde todo está cada vez más mercantilizado, la implicación y tenacidad de jugadores como Hernández devuelven la esperanza en ver más deporte y menos negocio.