El norte de Tenerife, una oportunidad permanente
Cuando hay mala intención en lo que se hace o se dice, siempre se descubre. Es lo que tiene desvirtuar la verdad para cambiarla por inconfesables intereses. Llevamos décadas defendiendo y luchando por el Norte de Tenerife, como una zona estratégica para el desarrollo global de la isla, se puede demostrar yendo a la hemeroteca.
Silencio administrativo
Ya estamos viviendo plenamente lo que se ha denominado la cuarta revolución industrial, caracterizada por la digitalización, globalización y la máxima conectividad. Lo cual produce cambios personales y sociales, además de transformar el sistema económico. La incorporación de las nuevas tecnologías es un hecho irrefutable, que nos envuelve, condicionando nuestro quehacer diario en todos los ámbitos. Esta transformación, que no cabe duda implica progreso, nos tiene que hacer tomar conciencia de la responsabilidad que tenemos para asumir lo novedoso, incorporarlo y hacerlo fructificar. Las posibilidades son enormes, las ganas se suponen, la capacidad se forma y los resultados dependen de la implicación. Klaus Schwab presidente del Foro Económico Mundial ya lo ha puesto de manifiesto cuando dijo que âla cuarta revolución industrial afectará la esencia misma de la experiencia humanaâ.
No me busques más sin sentido
No me busques más sin sentido. Arrancando cada pedazo de mi corazón. Entiende que mi alma no entiende de burlas y tú lo haces continuamente sin importarte nada. Cada cicatriz que llevo incrustada en lo más profundo de mí ser, es causa de algunas pérdidas irreparables y no necesito que tú vengas a hacerle daño.
Más unidos que nunca ante las dificultades
Dice la sabiduría popular que los bancos son esas entidades que te dejan un paraguas cuando hace sol y te lo quitan cuando llueve. Y es bien cierto. No cabe esperar demasiada solidaridad de quienes no tienen ninguna obligación social de auxiliar a la gente cuando más lo necesita. Tampoco es su función. Eso le corresponde a esos poderes públicos que han sabido construir una sociedad mejor. Imperfecta, desde luego, pero más justa de lo que era antes.
El negocio del servicio de la televisión a costa de los enfermos
El cobro a los pacientes por ver la televisión en el Hospital Universitario Nuestra Señora de Candelaria sigue siendo tema de múltiples opiniones y enfados de los pacientes y familiares, pues cada día tienen que pagar un coste de 3,80 euros. Un negocio que sigue funcionando para engordar las arcas de varias empresas privadas. Es por ello, que en su momento, en los distintos medios de comunicación, el Diputado del Común en Canarias, Rafael Yanes, propuso activar una investigación de oficio: estudiar el cobro del uso del televisor en los hospitales del Archipiélago y proponer a la Consejería de Sanidad del Gobierno de Canarias una vía para que ese servicio sea gratuito.
Náufragos en una isla de zafiedad
Pretender mantenerse al margen de los innumerables reality shows que invaden nuestras cadenas privadas de televisión es misión imposible, salvo que seas un ermitaño y vivas en una cueva. Hago esta afirmación con rotundidad porque yo misma he intentado, no ya una sino varias veces, aislarme de cualquier influencia proveniente de la telebasura y he fracasado estrepitosamente. Si no es por la mañana, será por la tarde o, a más tardar, por la noche, pero basta con sentarse frente al televisor y, mando a distancia en mano, hacer un barrido, para toparse inevitablemente con las imágenes que ilustran las aventuras y desventuras de las víctimas voluntarias de estos patéticos experimentos.
Si te has de marchar
Si te has a marchar tómate un tiempo para hacer inventario de lo que debes llevarte. Nada de lo que dejes volverá a ser tuyo. No te consentiré entrar de nuevo en mi vida, aunque tenga que cambiar todas las cerraduras que conducen a mi. Si te has de marchar, calcula el espacio disponible en tu equipaje, para que guardes cada una de las mentiras que inventabas. Los "te quiero" que fingías, las fotos de nuestros viajes y las cartas que te escribí.
Los instantes desordenados de la vida
Por: Alejandro De Bernardo No sé si a usted le pasa. Hay momentos en los que parece que las células del mal se hubieran ido de vacaciones y todo lo que llega es refrescante. Y te permite ver, desde lo alto de la colina en la que la vida te ha puesto, desde la serenidad imprescindible cómo discurre todo, cómo se mueve todo, cómo aquellos que nos importan destacan entre las multitudes y se ven más allá de la línea del rayo verde. Y las dudas y las sombras de las dudas también se han ido. Es cuando te das cuenta de lo bueno que es vivir. El disfrute de las pequeñas cosas. La felicidad llega en cualquier momento. Solo hace falta querer sentir. Esos ojos que dan tranquilidad. Sin cobrar nada. El sol. El agua del mar. La luz, la noche. Los besos que debes y algún día tendrás que pagar. La fuerza del amor. La buena gente. El estremecimiento ante la caricia inesperada. La camiseta gastada que te busca siempre. Y siempre te encuentra. Los soñadores que sueñan por ti cuando tú no puedes. Las cerezas. Los amigos que piensan en ti, aunque no sigan tus pasos. Los senderos que llevan a todas tus ilusiones. Los poemas inexplicables: un atardecer, por ejemplo. La miel sobre hojuelas. Las inexplicables lágrimas de alegría, de afecto, de despedida o regreso. Lo inexplicable. Las mujeres que nunca se resignan. Los hombres que hacen lo mismo. Lo suave. El verde. El abrazo que esperas. El abrazo que das. La soledad que acaricia. El sueño de después de comer. La música. Un paseo. Y otro al atardecer. Alguien que sabes que te quiere. Los que están a la altura de la ternura. La respiración. La luna. Los lunáticos. El olor a la hierba recién cortada. Los que miran de frente. Los que cambian sin cambiar el corazón. Las verbenas. Las flores. Los que están contigo a pesar de los que faltan. Las fresas con chocolate. El erotismo que se acuesta en la bañera. Los pétalos. Los niños. La risa. La curva de tu sonrisa. Las burbujas. Las miradas furtivas de los tímidos enamorados. La brisa. Los suspiros. La distancia que te separa y que te acerca. El huequito travieso entre sus dientes. Eso que sientes? inexplicable y potente. Inapropiado o hermoso. Te quiero. La felicidad solo puedes pintarla tú. La complicidad. Los amigos. La amiga del alma. El gustazo de regalar. El roce buscado. Los que no tienen tecla de borrado en los afectos. Los tequieros. Soñar. La lluvia. La piel de gallina. Los labios. Aquella foto. Las miradas. Tu olor. Las octavas maravillas. Los sabores. Las gotas sobre tu piel. El primer beso. La tierna melancolía. Todo esto que escribí reposa tranquilamente en los instantes desordenados de la vida. Pero está. Cuando todo se oscurezca y la tristeza pretenda derribarte recuerda el gran secreto: la melodía de tu vida depende de ti. Casi solo de ti.
¿Qué podemos hacer?
Por: Casimiro Curbelo Vivimos una aparente crisis sanitaria global. Y hay pocas cosas que se puedan hacer ante una pandemia, salvo actuar con responsabilidad y con firmeza para garantizar en la medida de lo posible la contención de una enfermedad y el tratamiento adecuado de las personas que la han contraído. Pero todo eso no minimiza el impacto del miedo, que es en realidad el peor enemigo de cualquier grupo humano. Canarias se ha situado en la geografía de ese miedo con personas contagiadas por el nuevo coronavirus que va apareciendo de forma dispersa por el mundo. Hablamos de numerosos casos en un país de cuarenta y seis millones de habitantes. Unos datos que por ahora no justifican el enorme despliegue mediático que acompaña a la noticia. Pero es la pulsión del temor la que se encarga de amplificar en la sociedad los ecos de una enfermedad que, por lo que se sabe, tiene una tasa de mortalidad parecida a la que produce la gripe común. Va a ser difícil, por no decir imposible, que el mundo no se vea afectado por este nuevo virus. Ya hemos visto la suspensión de ferias y actividades que provocarían grandes desplazamientos de personas. Barcelona ha tenido un costo importante con la suspensión del Mobile World Congress. Milán, en la Lombardía italiana, está padeciendo los efectos de la crisis, lo mismo que ciudades tradicionales de turismo como Venecia. Los economistas señalan los efectos negativos que va a tener esta enfermedad en el comercio internacional y en los sistemas productivos de muchos países, especialmente los que viven de la venta de servicios turísticos. Y la pregunta es ¿qué podemos hacer? Solo hay una respuesta posible. Actuar responsablemente y reforzar los mecanismos del estado del bienestar. Debemos tener la absoluta seguridad de que en unos pocos meses el coronavirus de origen chino será una pieza más del museo de la historia. Como lo son ya otros virus que provocaron la alerta y el miedo en el pasado, como aquella Gripe A, que nos sacudió con el mismo miedo exagerado, que originó un gasto público masivo en vacunas aparentemente inútiles. Todo regresará a la normalidad y al final lo que va a quedar será nuestra capacidad de reacción con las personas afectadas, con las familias atemorizadas y con la sociedad a la que servimos. La Gomera, como todo nuestro Archipiélago, superará estos momentos difíciles. Sin duda. El temor causará efectos en el turismo que probablemente son imposibles de evitar. Es el precio que tendremos que pagar, junto a otros muchos destinos, por el clima de incertidumbre que está afectando ahora mismo a quienes leen informaciones exageradas o tremendistas en las redes sociales y medios escandalosos. No será fácil enfrentarse a estas consecuencias, que provocarán una caída en la facturación del turismo en las islas. Pero tarde o temprano volveremos a la normalidad. De todo se puede aprender. Y en estos malos momentos también se puede y se debe. Una economía sana es aquella en la que todos los sectores productivos juegan un papel importante en la prosperidad social. Nuestra isla es un pequeño ejemplo de esa sociedad sana. Vivimos del turismo tanto como del comercio, de la agricultura de excelencia y de un incipiente sector industrial. No podemos despistarnos de ese camino. Mucho más peligroso que cualquier virus coyuntural es esa otra enfermedad insidiosa que afecta a veces a las cosas: el retraso en el desarrollo, el abandono de las medidas que fomenten el progreso, la existencia de bolsas de población que padecen condiciones de vida de peor calidad que las del resto. En La Gomera, como en toda Canarias, estamos actuando con responsabilidad ante la mayor campaña de publicidad negativa que nos ha tocado vivir. En un mundo globalizado, donde se ha viralizado la información sin control y el alarmismo, es imposible no sufrir las consecuencias de los ataques de miedo mediático. Pero debemos tener la sensatez de saber que esto pasará. Que nuestra fortaleza consiste, hoy y siempre, en ser fieles a nuestro carácter, a nuestras esperanzas y ambiciones. Perseverar en el trabajo bien hecho, en la hospitalidad de una isla que avanza en el camino de la sostenibilidad y el respeto al medio ambiente, es la mejor medicina ante las incertidumbres. El miedo pasará y nosotros seguiremos aquí, luchando para que nuestros hijos vivan en un mundo mucho mejor que el nuestro. Y todo lo demás no es que no importe, es que es inevitable. Y estoy seguro de que lo haremos lo mejor posible.
Canarias, a la cabeza de la desigualdad infantil en España
Por: Rafael J. Lutzardo Hernández Un informe de UNICEF Comité Canarias, muestra la preocupación y la realidad de la brecha de desigualdad que existe entre los países ricos y pobres, la cual se encuentra en su nivel más alto desde hace 30 años en la mayo-ría de los países de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos. A partir de la década de 1980, la pobreza comienza a tener rostro de niño. Y desde hace unos años –con la última gran crisis– el riesgo de caer en la pobreza es mayor para la infancia que para los ancianos. Esta realidad, que los datos no hacen más que evidenciar, se vive en cada país con más o menos crudeza dependiendo de la solidez y la apuesta que en cada momento se haga respecto al diseño y desarrollo de las políticas públicas destinadas a la infancia. Por desgracia, en España y en Canarias esa apuesta no ha sido lo suficientemente sólida, lo que ha provocado que nos encontremos en una situación preocupante en lo que al estado de la infancia se refiere, con unos indicadores de pobreza por encima de la media. Dos de cada cinco niños que viven en las Islas Canarias están en riesgo de pobreza o exclusión social, según refleja este nuestro segundo informe sobre la situación de la infancia y la adolescencia en Canarias, que hemos hecho en colaboración con las universidades de Las Palmas de Gran Canaria (ULPGC) y de La Laguna (ULL). Desde UNICEF Comité Canarias lanza una serie de recomendaciones y propuestas para mejorar la realidad de los niños de la comunidad autónoma, como aprobar un II Plan de Infancia y Familia y un Plan autonómico contra la Pobreza. Se trata de un 41,6% de la población infantil, es decir, más de 149.000 niños, niñas y adolescentes, lo que sitúa a Canarias como la comunidad autónoma a la cabeza de la desigualdad infantil en España. En cuanto a educación, el porcentaje de niños y niñas de 0 a 2 años matriculados en el primer ciclo de Educación Infantil fue de solo un 12% en 2014/2015 (última cifra registrada), 22 puntos por debajo de la media estatal (34%). Con todo, la tasa ha mejorado mucho con respecto al curso anterior (7,2%). Mientras, la tasa de abandono escolar temprano es del 18,9%, ligeramente por debajo de la media nacional (19%), aunque lejos aún de la media europea (11%). En temas de protección, el número de niños víctimas de violencia familiar ha crecido entre 2010 y 2016, aunque menos en Canarias (34,55%) que en el resto de España (41,11%). Por otra parte, el 63,2% de los niños en situación de acogimiento se encuentra en acogimiento familiar, casi 4 puntos más de la media estatal (59,7%). Respecto a temas de salud, la tasa de nacimientos entre mujeres de 15 a 17 años era en 2014 de un 3,4%, un punto menos que el 4,4% nacional. Además, más de 9 de cada 10 adolescentes (11 a 18 años) valoran su estado de salud como excelente o bueno. No obstante, el porcentaje de obesidad y sobrepeso infantil afecta a 4 de cada 10 niños tanto en Canarias como en el resto de España. âEste es el segundo análisis que UNICEF Canarias informa sobre la realidad de la infancia en las Islas, después del informe de 2012/2013, y viene a confirmar que la pobreza infantil existe, preexiste y persiste a la situación de crisis económica, formando parte de la vida cotidiana de los barrios y de las familiasâ, señaló el presidente de UNICEF Comité Canarias, Amós García, durante la presentación del informe. âSe necesitan políticas públicas y una inversión que promuevan un marco efectivo de protección social para la infanciaâ, ha agregado. Infancia en Canarias: una Agenda para la acción En base a las conclusiones del informe, lanzamos varias recomendaciones y propuestas para mejorar la situación de la infancia en la comunidad autónoma: Aprobar un II Plan de Infancia y Familia. Proteger la inversión en infancia, sobre todo en lucha contra la pobreza, salud, educación y protección. Aprobar un Plan autonómico contra la Pobreza consensuado con todas las fuerzas políticas y sociales. Promover el consenso social y político en torno a la educación, garantizando la posibilidad de que los niños asistan al primer ciclo de educación infantil y sea gratis para las familias con menos recursos. Tener en cuenta la opinión de los niños, promoviendo procesos participativos en el entorno escolar, municipal y autonómico. Implementación de la Agenda 2030 para el Desarrollo Sostenible, con metas concretas como reducir la pobreza infantil y el abandono escolar, y aumentar la Ayuda Oficial al Desarrollo (AOD). Uno de cada tres niños en España vive en riesgo de pobreza o exclusión social. Por ello, UNICEF Canarias pide un Pacto de Estado por la Infancia, un acuerdo que garantice las políticas de infancia necesarias para que los niños y niñas tengan todos los derechos que merecen para desarrollar todo su potencial dentro de nuestra sociedad.
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