Un compromiso con La Gomera

Por: Casimiro Curbelo Uno de los peligros de los viajes muy largos es que a veces a los viajeros se les olvida de dónde vienen y lo que es más importante, a dónde van. Por el camino, inevitablemente, van surgiendo distracciones, descubrimientos o reclamos que te hacen perder de vista aquellas ideas que hicieron que emprendieras el viaje. Yo les puedo garantizar que no es el caso de Agrupación Socialista Gomera ni de los hombres y mujeres que formamos parte de ella. Hace ya algunos años que levantamos una bandera que hasta entonces nadie había izado en Canarias: la de la justicia social y la igualdad en un Archipiélago en el que se había instalado una tradicional discriminación inaceptable entre los ciudadanos en función del lugar en el que viven. En defensa de La Gomera y de todos los hombres y mujeres que viven en esa maravillosa Isla, ASG llegó al Parlamento de Canarias y a las Cortes españolas para poner voz a las necesidades de quienes nunca fueron tratados de acuerdo a sus necesidades. A lo largo de estos años, esa voz ha calado. Se ha reconocido la existencia de una doble insularidad que se traduce en sobrecostos que castigan a las familias y en la prestación de unos servicios públicos de inferior calidad y dotación que los que disfrutan los ciudadanos que viven en las islas capitalinas. La Gomera, como cualquier otra isla de Canarias, piensa en canario. Nos sentimos parte de un Archipiélago y un pueblo único y desde esta tierra colaboramos y nos esforzamos como el que más en la prosperidad de todos. Pero no perdemos de vista los principios por los que nos pusimos en marcha para crear una alternativa política comprometida en la defensa de aquellos que tienen mayores necesidades y enfrentan mayores dificultades. Luchamos para crear el Fondo de Desarrollo Regional, que se transformó en una herramienta de inversión en la que se discriminaba a favor de las islas que requerían más esfuerzo en materia de infraestructuras públicas. Y lo hicimos, entre otros asuntos, por una adaptación de los estándares de la Ley canaria de Turismo a las llamadas “islas verdes”, menos desarrolladas. Fue una dura batalla en la que tuvimos que enfrentarnos a un centralismo histórico, asentado en los liderazgos políticos de las dos grandes islas capitalinas, mal acostumbradas a darse a sí mismas la mayor importancia y los mayores recursos. Como ya hemos denunciado muchas veces, la Autonomía de Canarias se construyó repartiendo las sedes institucionales en las dos islas mayores, que aglutinan a más de cien mil empleados públicos y la sede de las grandes empresas y el poder económico. Un centralismo que se ha dejado notar a través de décadas en donde unos han crecido vertiginosamente mientras otros se han quedado atrás. Sin prisa, pero sin pausa, hemos trabajado, con prudencia pero con determinación, en que los intereses de las islas no capitalinas, de las que nos sentimos representantes, no sean olvidados y que sus demandas no sean postergadas. En este año 2020, Canarias se enfrenta al reto de conseguir los niveles de financiación que esta tierra se merece, con el cumplimiento del nuevo Estatuto de autonomía y de la nueva Ley del REF. Y tengan ustedes la seguridad de que en ese contexto, la exigencia de ASG será la construcción de una igualdad efectiva en los derechos y servicios que reciben los ciudadanos de toda Canarias, con independencia del territorio en el que vivan. La Gomera ha emprendido el reto de ser una isla sostenible. Creemos que el futuro pasa por legar a nuestros descendientes un medio natural mejor que el que heredamos nosotros. Por un principio de corresponsabilidad en la lucha contra el cambio climático, pero también por estrategia económica: existe un nuevo mundo de actividades y empleo cualificado en la transición hacia las energías renovables que, además, aumentarán nuestra independencia energética. Hemos mejorado la conectividad marítima de nuestra isla, como herramienta fundamental al servicio del progreso. Y avanzamos en la recuperación de conexiones aéreas con otras islas. Estamos impulsando las actividades comerciales y los proyectos dirigidos a un turismo de calidad. Y lucharemos incansablemente para que se aumente la dotación de servicios públicos que mejoren la calidad de vida de nuestra gente. Estamos en el camino que iniciamos. El éxito no se nos ha subido a la cabeza porque todos los días recordamos de dónde venimos y a quién servimos. Y porque no perdemos de vista que nuestro reto solo acabará el día en que construyamos de verdad esa otra Canarias más justa por la que trabajamos cada día desde, por y para La Gomera.

Un nuevo año; un nuevo reto

Por: Rafael J. Lutzardo Hernández El año 2019 ya es un pasado de la historia. Ahora, en el nuevo año 2020, comenzamos otra andadura, persiguiendo otros objetivos, otros retos y otros deseos. Sin duda, cuando comenzamos otro año nuevo parece que renovamos nuestras energías, ilusiones y sueños, con el objetivo de sentirnos motivados para seguir luchando y viviendo en el día a día de nuestras vidas. Lo cierto es, que la vida sigue y con ello nuestras inquietudes, responsabilidades y compromisos con la sociedad en la que vivimos siguen siendo nuestras asignaturas prioritarias para poder tener nuestros derechos, pero también nuestras obligaciones. Por otro lado, no debemos de olvidar que un año nuevo, una nueva oportunidad de seguir viviendo, signifique que nuestros problemas ya están solucionados. Todo lo contrario, lo que dejamos pendiente en el año 2019, tenemos que seguir intentando solucionarlo de la mejor manera posible. Es por ello, que no debemos de acomodarnos y seguir comprometido con los objetivos propuestos. Como ya ocurriera en los años anteriores, este nuevo 2020 con toda seguridad tendrá su protagonismo en diferentes secuencias políticas, sociales y económicas. Ojalá que las guerras y el terrorismo no sean protagonistas de poner lutos en aquellos países, donde pudieran ser objetivos de las ideologías fanáticas. Celebremos el 2020 con optimismo, como un año de cosecha social positiva; sabiendo que cada línea fronteriza esta atrincherada por la complejidad política de sus respectivos sistemas. El mundo, aunque los años vayan sucediéndose, seguirá dividido entre ricos y pobres. Entre castas y religiones. El planeta tierra está dirigido por la inteligencia del ser humano, pero también por convertirse en el mayor depredador de su propio ecosistema natural. No obstante, y pese a ese defecto brutal del hombre contra su propio escenario, no todos son iguales. Hay mucha personas sensibles, solidarias y comprometidas por consolidar un mundo mejor y más justo. Así pues, la clave para ser feliz y seguir viviendo el día a día es ser positivo, y, que la salud sea nuestra mejor “lotería”; acompañada de un estado moral positivo que nos permita ver la realidad de la vida desde la serenidad y la reflexión. Si somos capaces de llevarlo a cabo, con las dificultades que con ello conlleva, podremos lograr muchas cosas positivas. Lo importante, es creer de los que somos capaces de conseguir.

La incertidumbre ha venido para quedarse

Santa Cruz de Tenerife,Óscar Izquierdo,Presidente de FEPECO,La incertidumbre ha venido para quedarse,Política,Opinión

Un ejercicio de confianza

Por: Casimiro Curbelo Lo mejor es enemigo de lo bueno, según Voltaire. Y es cierto que en muchas ocasiones las soluciones irreales o imaginarias suelen ser mejores que las que, desgraciadamente, se encuentran al alcance de nuestras manos. Debo ser uno de los muchos socialistas —creo sinceramente que incluso piensan así muchos viejos militantes del PSOE— que no ve con muy buenos ojos un pacto apoyado en fuerzas políticas que se declaran enemigas del Estado y que luchan abiertamente por la soberanía de sus territorios. Pero veo con muchísimo más miedo que este país siga instalado en una situación de provisionalidad e interinidad que hace muy débil a su gobierno y que tiene paralizada la adopción de medidas urgentes e inaplazables. En este tiempo se ha necesitado de políticos alejados de los intereses electorales y que piensen con grandeza en el interés del Estado, alineándose con la Constitución y con la democracia que nos hemos dado. Había otras fórmulas de posibilitar un nuevo Gobierno, en el que no fuera necesario el apoyo de las fuerzas políticas independentistas. Pero esa decisión no se produjo. Y el PSOE, el ganador de las últimas elecciones, sólo tenía dos caminos posibles ante sí: o convocar unas nuevas elecciones, algo que a todas luces resultaría un impensable fracaso político, o hacer todo lo posible, todo lo que estaba a su alcance, para conseguir una mayoría suficiente para una investidura que, si todo sale como se ha previsto, se producirá este próximo martes. Un Gobierno de fuerzas de izquierdas, en el que el PSOE actúe con el peso de la moderación y la sensatez, va a ser muy bueno para los menos favorecidos en este país. Para los pensionistas, para los asalariados, para la igualdad entre hombres y mujeres, para el progreso y la justicia social. Y es importante señalar que Unidas Podemos ha actuado también con una enorme responsabilidad poniendo los pies de sus sueños en la tierra de lo que es posible plantear en la España de hoy. Pablo Iglesias ha renunciado, con generosidad, a muchas de sus propuestas que podían resultar más radicales y más difíciles de digerir para una población que en este momento necesita mensajes de moderación y de sensatez. La investidura de Sánchez este próximo martes supone también la posibilidad de articular una nueva solución política al conflicto con Cataluña. Sin renunciar a su programa soberanista, Esquerra Republicana ha demostrado la suficiente inteligencia política como para deducir que una situación de bloqueo permanente solo traería mayores males y dificultades para Cataluña y para el resto del Estado. Lo que se está planteando es una tercera vía —entre las dos posiciones enfrentadas del Estado por un lado y los soberanistas por el otro— en la que podría regresarse a un cierto entendimiento que suavice y reconduzca las demandas de una parte de la sociedad catalana. Algo similar a lo que ya ocurrió, después de mucho sufrimiento y mucho dolor absolutamente innecesario, en el País Vasco. ¿Me gusta que el presidente Pedro Sánchez sea elegido con los votos de ERC y Bildu? La verdad, no. Pero no existe otra fórmula para hacerlo. Y lo que es más importante, una cosa es la mayoría que se consiga para la investidura y otra muy distinta la que se vaya formando en el día a día. El pacto de gobierno es entre el PSOE y Unidas Podemos y el programa que se ha presentado tiene aspectos que pueden ser apoyados puntualmente por muchos partidos de la oposición. Como a todos, me preocupa que quienes quieren romper el Estado tengan tanto protagonismo. Pero es la consecuencia inevitable de que partidos que dicen defender la Constitución, como son el PP y el PSOE hayan puesto por delante de esa defensa sus propios intereses electorales. Ni quedaba otro camino ni era posible otra mayoría. Tengo la fundada esperanza de que el PSOE será capaz de navegar en esas aguas tan revueltas en que se ha convertido la política española.

La escasez de la mujer en China e India

Por: Rafael J. Lutzardo Hernández Heather Barr, coodirectora interina de la División de Derechos de la Mujer en Human Rights Watch, en un interesante artículo hace un análisis de la escasez de la mujer en los dos países más habitados del mundo: China e India. En los años 80 y 90, la revista Newsweek difundió entre las mujeres estadounidenses la “alegre” noticia de que tenían más probabilidades de ser asesinadas por un terrorista que de encontrar un marido después de los 40 años. Supuestamente había demasiadas mujeres y pocos hombres, y las mujeres resultaban las perdedoras. Y por supuesto, permanecer soltera era un destino terrible. La Organización Mundial de la Salud calcula que la proporción natural de sexos al nacer es de aproximadamente 105 niños por cada 100 niñas y en una sociedad es mejor tener un número igual de hombres y mujeres. Aunque necesitamos a unos cuantos hombres más para mantener el equilibrio, ya que los hombres mueren antes. En este momento, gracias a una delicada e indeseada situación, estamos descubriendo el grave efecto de lo que pasa cuando la proporción de sexos se sale de control, En los dos países más poblados del mundo, China e India, existe una grave escasez de mujeres. Por ejemplo, durante varias décadas en China, el país más poblado del mundo, la proporción de sexos al nacer ha superado con creces la proporción natural de 105 varones, alcanzando en ocasiones 120 niños por cada 100 niñas. Muchas partes de la India, el segundo país más poblado, también han tenido, durante décadas, una proporción de sexos al nacer significativamente superior a 105. La consecuencia es que en esos países combinados, que en conjunto tienen una población de alrededor de 2.730 millones de habitantes, ahora hay un estimado de 80 millones de hombres adicionales. “Hasta ahora no había sucedido nada parecido en la historia de la humanidad”, escribió el Washington Post en un artículo de abril de 2018. En India, muchas familias recurrieron al aborto selectivo por sexo para tener niños varones, lo que provocó la aprobación de una ley que prohibía la detección del sexo del feto y la realización de abortos selectivos por sexo. En China, la política de “hijo único”, vigente desde 1979 hasta 2015, alentó decisiones similares, lo que llevó a muchos padres a decidir que su único hijo debía ser varón. El denominador común es la discriminación de género, desde el sexismo común y corriente hasta preocupaciones prácticas de que los hijos son más propensos a apoyar financieramente a los padres en la vejez y proporcionar nietos, mientras que se espera que las hijas convivan con sus suegros, algo que no es exclusivo de China e India. Cuando las mujeres carecen de los mismos derechos que los hombres y el patriarcado está profundamente arraigado, no es sorprendente que los padres decidan no tener hijas. Pero esto tiene consecuencias. Por ejemplo, China ahora padece una enorme y creciente brecha de género entre las generaciones con más probabilidades de buscar un cónyuge: una grave escasez de novias. Los expertos proyectan que muchos de estos hombres “adicionales” nunca se casarán; otros podrían recurrir a medidas extremas para hacerlo. La escasez de mujeres está teniendo consecuencias perjudiciales en China y, a veces, también en los países vecinos. Human Rights Watch examinó una de esas consecuencias para un informe que publicará en febrero de 2019 y que se centra en el tráfico de novias desde Birmania a China. En los estados de Kachin y Shan septentrional de Birmania, en la frontera con China, el conflicto de larga data se intensificó en los últimos años, desplazando a más de 100.000 personas. Los traficantes se aprovechan de las mujeres y niñas vulnerables y les ofrecen empleos y transporte a China. Una vez allí, las venden, por alrededor de US$3.000 a US$13.000, a familias chinas en apuros por encontrar novias para sus hijos. Una vez compradas, las mujeres y las niñas suelen ser encerradas en una habitación y violadas repetidamente, con el objetivo de embarazarlas rápidamente para que puedan proveer un bebé para la familia. Después de dar a luz, a algunas se les permite escapar, aunque se les obliga a dejar atrás a sus hijos. Hay evidencia de patrones similares de migración y tráfico de novias en Camboya, Corea del Norte y Vietnam, y pueden surgir más de otros países limítrofes con China. Importar mujeres no resuelve la escasez, sino que sólo la propaga. La trata de personas es sólo una consecuencia. La escasez de mujeres también se ha relacionado con otras formas de violencia contra las mujeres. Otras consecuencias incluyen la inestabilidad social, las distorsiones del mercado laboral y los cambios económicos. Aquí hay una ironía: cuando hay demasiadas mujeres, las mujeres pierden. Pero cuando hay muy pocas mujeres, las mujeres vuelven a perder. Aunque la verdad es que perdemos todos. Sabemos que las relaciones sesgadas entre sexos ya están teniendo consecuencias perjudiciales y no entendemos plenamente qué otras consecuencias a largo plazo puedan existir para las sociedades afectadas por estas disparidades. China puso fin a la política de “hijo único”, pero continuó restringiendo los derechos reproductivos a través de una nueva política de “dos hijos”. Ha prohibido el aborto selectivo por sexo. Pero estas prohibiciones son a menudo ineficaz y una amenaza para los derechos de las mujeres de acceder al aborto y tomar sus propias decisiones reproductivas. China, India y otros países afectados deberían actuar con urgencia para mitigar los efectos de la escasez de mujeres. Deberían examinar cuidadosamente las consecuencias de este problema, incluidos los vínculos con la trata de personas y otras formas de violencia contra las mujeres. Y lo que es más importante, deberían hacer mucho más para abordar la causa fundamental del desequilibrio demográfico: la discriminación de género y el desagrado por las hijas que genera.

FEPECO recuerda la urgencia de una nueva terminal en el Aeropuerto Tenerife Sur

Por: Óscar Izquierdo La remodelación del Aeropuerto Adolfo Suarez en Madrid ha sido aprobada por AENA en su próximo plan estratégico, la inversión total prevista ronda los 1.500 millones de euros, todo ello porque las terminales 1,2 y 3 plantean algunas deficiencias y disfunciones. Desde luego será así, pero también hay carencias y palpables en el Aeropuerto Tenerife Sur y no se acometen las obras oportunas para solucionarlas, que pasan necesariamente por la construcción de una nueva terminal de última generación. Óscar Izquierdo presidente de FEPECO muestra su contrariedad porque “para nuestro aeropuerto todo son inconvenientes y dilaciones, pero para el resto de los aeropuertos en territorio peninsular todo son concesiones. Es lo que se llama tratar a todos por igual, pero de manera diferente”. FEPECO lleva muchos años insistiendo en la conveniencia de una moderna instalación, acorde a la importancia estratégica del aeropuerto y por su indudable valor como entrada y salida de millones de visitantes. Se trata de acometer un proyecto que sea conveniente, suficiente y perdurable, que sustituya a la actual terminal cochambrosa que tenemos actualmente, que desdice de un destino turístico de primer orden mundial como es Tenerife y totalmente insuficiente para el tráfico de personas que lo utilizan. Óscar Izquierdo insiste que: “la rentabilidad del Aeropuerto Tenerife Sur, con beneficios económicos suficientes, es indudable, siendo uno de los más productivos de la red nacional de AENA, en cambio, no tiene la misma consideración, por parte de dicha empresa, en relación con los demás aeropuertos de la península, muchos de los cuales son totalmente deficitarios. Es una demostración palpable que desde la centralidad gubernativa no se entiende la realidad isleña canaria, en medio del Atlántico y alejada territorialmente del continente”.

Compromiso

Por: Casimiro Curbelo Ojalá estas fiestas de Navidad hayan sido las últimas en las que a las familias canarias con hijos estudiando fuera les hayan asaltado el bolsillo con alevosía e impunidad. Todos los que han viajado en este mes, incluso si han sacado el pasaje con cierta antelación —no digamos nada de si le ha surgido la posibilidad de viajar a última hora— han podido comprobar a qué precios están los billetes entre la Península y Canarias. La subvención del 75% ha estimulado una subida de precios que en algunos casos ha sido escandalosa. Un escándalo que, por fin, ha despertado la conciencia del Ministerio de Fomento, que va a tomar cartas en el asunto. Ya era hora. Hacer negocio con un mercado cautivo a costa de los canarios y sobre la base del dinero de todos los conciudadanos españoles, es algo que no debemos tolerar. Si algo nos ha permitido ser distintos, en los últimos años, es la conectividad. Gracias a ella nuestros jóvenes pueden ir a estudiar fuera y venir de cuando en cuando para estar con la familia. Nuestros seres más queridos, por muy lejos que vivan, pueden darse un salto para visitarnos. Podemos enviar nuestras mercancías y recibir los bienes y servicios que necesitamos. Y los turistas pueden acercarse a visitar las bellezas naturales de La Gomera. Estar conectados, en este mundo en el que vivimos, es estar vivos. Lo podemos comprobar fácilmente cuando consultamos algo a través de internet o cuando nos conectamos al mundo para conocer lo que ha ocurrido cada día. Dentro de muy poco, una gran parte de los diagnósticos médicos podrán realizarse de forma no presencial, de igual forma que ya hoy en día se están produciendo operaciones realizadas por control remoto desde muchos kilómetros de distancia. A través de las redes, a través del mar, a través del aire, estar conectados con el resto de nuestra tierra y con el resto del mundo es una condición esencial para explotar nuestra fortaleza y progresar. El mundo se convierte cada vez más en un lugar muy pequeño: en esa aldea global de la que hablaba un famoso semiótico llamado McLuhan. Sabemos en solo unos instantes cosas que están ocurriendo al otro lado del mundo. Tenemos imágenes casi en tiempo real de una manifestación en Caracas o de las consecuencias del impeachmen iniciado contra Donald Trump. Todo ese conocimiento tiene efectos transformadores. Las nuevas generaciones ven las mismas películas y escuchan la misma música que otros jóvenes al otro lado del planeta. Leen los mismos libros y las mismas revistas y están desarrollando una cultura muy parecida en la que el inglés se convierte en el vehículo de expresión más habitual. Todo eso es bueno. Y además es inevitable. Pero debemos procurar que emprendan ese viaje disponiendo de una herencia que es solamente de ellos. Un tesoro que es la cultura de nuestro pueblo. El silbo de la tierra que les vio nacer. El acento de estas islas en donde se habla el castellano de una manera tan especial. La música y la poesía que compusieron otros canarios como ellos y que forman parte de nuestra manera de ser. Hay miles de personas que vienen cada año por nuestro sol y nuestro mar, y porque aquí descubren la luz y el carácter de una tierra única. Defender el carácter de lo local en lo universal no es una mala bandera. No significa defender el provincianismo o el inmovilismo. Tenemos que cambiar, claro que sí. Pero protegiendo nuestras tradiciones y nuestra cultura. Es la diversidad la que hace tan maravilloso este mundo. En ese año que dejamos atrás, Canarias ha seguido siendo un destino turístico mundial de éxito. Lo hemos sido a pesar de cómo nos tratan algunas compañías aéreas, de las dificultades comerciales que vive Europa y de la competencia de otros mercados. Lo hemos sido porque estamos bien comunicados. Y porque la gente que nos ha visitado a descubierto que aquí hay cosas, paisajes y gentes que no pueden verse en ningún otro sitio. Vivimos en un paraíso. Pero déjenme decirles, ahora que está a punto de empezar un nuevo año, que para muchas familias —para demasiadas— ese paraíso no existe a pesar de vivir aquí. Y eso se tiene que acabar. En el comienzo de este nuevo año seguiremos arrastrando doscientos y pico mil parados que no encuentran una oportunidad. Y seguiremos padeciendo salarios indignos e insuficientes para mantener a una familia. Estamos acabando un año en el que se ha puesto a las personas más vulnerables como el principal objetivo de una acción de gobierno. Queremos, debemos y podemos acabar de una vez y para siempre con tanta pobreza en Canarias. Puedo prometerles pocas cosas, pero una de ellas es que en Agrupación Socialista Gomera no renunciaremos a ese objetivo ni por nada ni por nadie. Ese es nuestra promesa del año que termina. Y el trabajo del que empieza.

Tiempos complejos para la profesión periodística

Por: Rafael J. Lutzardo Hernández Tiempos complejos y delicados para muchas personas que se dedican profesionalmente al periodismo, pues no en vano cada vez la tasa del paro se ve incrementada por un importante aumento de paro. Según la APM (Asociación de la Prensa de Madrid), en su “Informe Anual de la profesión periodística 2019”, el paro registrado en la profesión periodística ha aumentado este año un 2,6 % hasta superar los 7.000 profesionales desempleados y se rompe así la tendencia descendente que había experimentado el sector desde 2013, cuando había 10.560 informadores sin trabajo, según la APM.. Así lo refleja el último «Informe Anual de la profesión periodística 2019» que cada año edita la Asociación de la Prensa de Madrid (APM), y que alerta de que estas cifras son en realidad superiores, pues sólo tiene en cuenta a los profesionales registrados en las oficinas de empleo, pero no a los recién licenciados, por ejemplo. El director del Informe, Luis Palacio, ha detallado cómo el empleo en la profesión se había ido recuperando paulatinamente desde 2013, año en el que alcanzó la cifra más alta como consecuencia de la crisis económica, que hizo aumentar el número de desempleados de los 4.546 de 2008 a los 10.560. Desde 2013, esta cifra ha ido reduciéndose hasta 2018 pero, según los datos recabados este pasado mes de septiembre, la tendencia descendente se ha roto este año con un incremento de un 2,6 % hasta los 7.003 profesionales en paro. Además, el 63 % de estos parados son mujeres y «casi con toda seguridad» es mayor el desempleo entre los profesionales más jóvenes. Por regiones, la mayor parte de parados se concentran en Madrid, Andalucía, Cataluña y Valencia, que representan el 66 % del total. Las condiciones laborales de los periodistas en activo no han recuperado los niveles anteriores a la crisis y, entre los principales problemas que destacan los encuestados por la APM (un total de 1.216 periodistas de toda España) figura en primer lugar la mala retribución económica. A este problema le siguen la preocupación por el aumento del paro y la precariedad laboral, la falta de rigor y neutralidad, la falta de independencia política o económica y el aumento de la carga laboral y la falta de tiempo para elaborar la información, entre otros. En esta edición, la APM ha dedicado un capítulo especial al fenómeno de la «desinformación». Palacio ha destacado que el 87 % de los periodistas encuestados piensa que la desinformación es un problema «muy importante», un porcentaje que asciende al 95 % en el caos de los menores de 30 años. Además, el 98 % de los profesionales señalan que el ámbito de la política tiene bastante o mucha responsabilidad en esa desinformación, así como determinados personajes con perfiles en redes sociales que podrían considerarse «influyentes». La APM ha destacado la respuesta profesional a esta desinformación, con la creación de webs de verificación que buscan atajar los bulos e informaciones falsas o iniciativas de medios públicos como la Agencia EFE, con la creación de Efe Verifica. El presidente de la APM, Juan Caño, ha alertado, por su parte, de la precaria situación de la libertad de prensa en Europa, donde el informe denuncia que los periodistas se enfrentan cada vez más a la obstrucción, la hostilidad y la violencia mientras investigan o realizan trabajos informativos.

Estamos a tiempo

Por: Óscar Izquierdo Acaba de terminar en Madrid la Cumbre del Clima de la ONU, con unos resultados más bien decepcionantes, todavía hay mucho por hacer, tanto por cambiar y sobre todo, ganas de ponerlo por obra. El estilo de convivencia que nos hemos dado parece agotado y lo que es peor, caduco en sus consecuencias. Por lo tanto, es perentorio cambiar, para mejorar, recuperar lo que sea posible e implantar aquello que fuera necesario, para volver a una situación aceptable, tanto desde un punto de vista humano, como medio ambiental. Todos tenemos que aportar, porque es global la solución, las particularidades sobran en un tema de vital importancia para la supervivencia de todos, sin excepciones. Estamos a tiempo, todavía se puede revertir lo que parece terminal. Recientemente Al Gore, exvicepresidente norteamericano y Premio Nobel de la Paz, declaró que los líderes empresariales están haciendo más contra el cambio climático que los líderes políticos. Puede que sea verdad, no hay que tomárselo a broma. La clase política, a la que hay que sumar los ínclitos noistas, como casi siempre, se pierden en vericuetos que entorpecen cualquier acción o proceso conveniente. En cambio, desde la iniciativa privada, empresarial, sin tanto griterío, aspavientos o ruidosas manifestaciones, se están tomando iniciativas que, si tienen incidencia, siendo operativas y convenientes. No gusta escuchar esta realidad, porque va contra el pensamiento único, que divide, a unos en buenos angélicos y a otros, en malos rematados. La escritora Matilde Asensi dijo y muy bien dicho, que “cada cual mira los acontecimientos desde su esquina, con el rostro vuelto hacia la pared para no ver lo que no quiere”. La construcción significa vida, protección, empleo, progreso, modernidad, bienestar, calidad de vida. Aunque algunos quieran constantemente demonizarla, sus beneficios superan con creces los posibles perjuicios que pudiera ocasionar. No es una apreciación subjetiva, sino comprobable, en cualquier parte del mundo. La responsabilidad que el sector tiene, como consecuencia de su impacto sobre el territorio, es asumida, lo que significa que tenemos que poner en valor la economía circular, sobre todo, en construir sobre lo construido, es decir en la valorización de la restauración, conservación, mantenimiento, rehabilitación y reforma, para vivirlo y disfrutarlo en la actualidad. Se trata de pensar y trabajar para las personas, no para las ideologías, que no producen frutos palpables. El desarrollo sostenible, entendido y aceptado como lo define la ONU, es decir, “cubrir las necesidades del presente sin comprometer la capacidad de las generaciones futuras de cubrir las suyas” es una premisa irrenunciable, porque todos queremos dejar a nuestros hijos y nietos, un mundo mas sano, para que puedan tener un crecimiento personal, económico y social suficiente. Llevamos implantando la sostenibilidad en la construcción hace más de una década, sobre todo con la incorporación de la eficiencia energética, materiales renovables o reciclables y la reducción de los residuos. Todavía es poco, lo sabemos, pero estamos en el camino, haciendo y no diciendo. Es fácil estar todos los días con proclamas medioambientalistas, lo complicado es ponerlas en práctica, hacerlas viables y constructivas. De eso se trata, de acabar con esa política del frentismo, que no encuentra soluciones, crispa el ambiente y por cierto, nunca mejor dicho, deteniendo acciones concretas. Lo acabamos de ver en la Cumbre de Madrid, los políticos han sido incapaces de llegar a acuerdos significativos, demostrando una vez más, su mediocridad, inoperancia e irresponsabilidad. La sociedad civil, las organizaciones intermedias y los ciudadanos en general, somos los que debemos tomar la iniciativa, porque somos la inmensa mayoría.

Canarias, una nueva estrategia

Por: Casimiro Curbelo He escuchado esta semana a una persona opinando sobre la declaración de Marruecos en torno a la ampliación unilateral de la jurisdicción sobre sus aguas territoriales. Era una persona de edad. Y decía que esto, en el franquismo, no habría pasado. Me callé, por respeto, pero sentí tentaciones de recordarle que precisamente con el franquismo se produjo la "marcha verde" y la vergonzosa retirada de España del Sáhara. El abandono a su suerte, precipitado e injustificable, de muchos ciudadanos españoles que vivían allí y de los intereses económicos y propiedades de miles de familias. Marruecos nos ha acostumbrado a una política de hechos consumados, que luego constituyen una base de negociación posterior, de la que se suelen aprovechar. Los conflictos entre países tienen que afrontarse con serenidad, con paciencia y con extremo cuidado. España ha reaccionado, a pesar de la situación de provisionalidad de nuestro Gobierno, con contundencia. Ya se sabe que contra el vicio de pedir está la virtud de no dar. La declaración unilateral de Marruecos es más la expresión de una ambición que un hecho jurídico que pueda ser reconocido a nivel internacional. Así que mucha calma y mucha firmeza, que es lo que se necesita. Pero en todo caso, este acontecimiento pone de relevancia una carencia histórica. Una que venimos arrastrando desde hace muchísimos años. Si el Sáhara no es hoy una provincia española es en buena medida porque algunos se equivocaron gravemente impulsando un proyecto de descolonización que les puso en manos de Marruecos. Salieron de las brasas para caer en la sartén. Y no es gratuito recordar los ametrallamientos a pesqueros españoles que realizaron desde el Frente Polisario. Desde entonces hasta hoy, la situación se ha enquistado. Y desde el punto de vista de Canarias, lo que se ha producido es la profundización en un sólido estatus de relaciones comerciales y políticas entre la Unión Europea --y España-- con el país marroquí. Hoy, de hecho y de derecho, existe un trato preferencial a las mercancías que se exportan desde Marruecos hacia la zona aduanera común. Y ello ha producido una importante deslocalización de empresas que se han marchado de nuestras islas para buscar mejores condiciones --salarios más bajos, menor imposición fiscal, mayores facilidades de implantación-- en el país vecino. Ha pasado con el tomate. Y también con otras iniciativas empresariales. Es importante que se defiendan los derechos de España sobre los posibles yacimientos de telurio y cobalto situados en los fondos marinos en la zona económica exclusiva de nuestro país. Pero me parece muchísimo más relevante que reflexionemos sobre el papel que se debe dar a Canarias en las relaciones de España y la UE con Marruecos. El desarrollo turístico del país vecino es una creciente realidad que supondrá, a medio plazo, un competidor muy potente en la misma zona geográfica. Y las cuantiosas inversiones europeas en grandes infraestructuras, por las que está apostando con inteligencia el gobierno marroquí, están creando un eje de desarrollo portuario e industrial en nuevas y potentes instalaciones cuyo despegue apenas está empezando. ¿Y qué pasa con Canarias? Nuestras islas deberían jugar el rol de una plataforma desde la que se operen todas estas nuevas políticas con el país más desarrollado del vecino continente. Promover el desarrollo social, cultural y económico de África en general y de Marruecos en particular no solo es importante, sino que es inevitable. Pero no se entendería que eso se produjera sin que Europa apostara por su territorio estratégicamente mejor situado para canalizarlo. Hablo del asentamiento de sedes de organismos europeos y españoles encargados de estas políticas o la focalización en las islas de encuentros internacionales e intercambios culturales y de conocimiento. Es ahí donde se encuentra, en el presente y en el inmediato futuro, el mayor yacimiento de riqueza y un mutuo beneficio para los canarios y los ciudadanos de los países cercanos. Y es ahí donde, precisamente, no se ha hecho nada.


Tagoror

Síguenos en nuestros canales
de Redes Sociales

Explorar

Explorar Secciones Tagoror