Cuando muere un anciano, muere una biblioteca de la vida
Sin duda, muchos son los héroes de esta etapa pandémica de la COVID-19 en todos los rincones del mundo. Un comienzo del siglo XXI marcado por un virus invisible e inteligente, pero cruel y sin sentimientos con la raza humana, especialmente con aquellas personas mayores de sesenta años. Una cifra de víctima en España que supera más de 27.000 muertos por la COVID-19, no exentas de otras patologías y de los grandes y graves errores del Gobierno español. No es hora de buscar culpables, pero sí de tener la memoria fresca de todo lo sucedido desde un principio.
Día de Canarias
Hoy es 30 de Mayo. Una fecha señalada para todos los canarios de nacimiento o de adopción, que sientan ésta, como su tierra
Alberto R Valcárcel, un palmero en Holanda
Con frecuencia tenemos la sensación de que la casualidad o la causalidad diseña nuestro destino, que todo va más allá de la sincronicidad, que nada ocurre por azar o que simplemente el mundo es un secreto por descubrir.
La nueva normalidad como regresión democratica
Estamos asistiendo a un estudiado y planificado cambio del discurso político, con la introducción de nuevas categorías lingüísticas, para explicar, disculpar o proponer el plan para la transición hacia lo que han llamado una nueva normalidad. De la mano del COVID-19 se han inventado la palabreja desescalada, como antónimo de escalada, para escenificar un nuevo tiempo, el que ellos quieren imponer. Para su explicación no se ha ido a lo clásico, conveniente y acertado, como disminución, bajada, declive, declinación u ocaso, no, se ha ido al invento subjetivo, queriendo utilizar la novedad para una situación original, con la clara intención de provocar una nueva etapa, completamente alejada de la anterior. Se trata sencilla y peligrosamente de implantar un mesianismo político, basado en una pretendida sobrevaloración de las capacidades de estadistas de los actuales responsables públicos gobernantes. Hay mucho interés por borrar el pasado reciente de nuestra historia política, caracterizada por la ejemplar Transición democrática, basada en el consenso, anulando cualquier referencia a sus protagonistas. Todo tiene que ser nuevo, incluso el lenguaje. Ya no sólo con la utilización maximalista del mismo por la ideología de género, sino también, desde las altas esferas del poder ejecutivo, donde se imponen las referidas incorporaciones al discurso político como obligatorias, a través de su implantación mediática. La maquinaria propagandística, medios de comunicación y redes sociales, ayudan a su expansión rápida y sobre todo, omnipresente.
Carta a Madrid
A lo largo de estos dos meses he escuchado en numerosas ocasiones hablar sobre cómo será la realidad de Canarias después del paso de la pandemia. Nuestro músculo productivo, el turismo, padece hoy un parón sin precedentes que lastra la economía de las Islas a unas cifras de desempleo y caída del PIB inimaginables hasta ahora. Ya nadie cuestiona que la economía canaria necesita de planificación específica con medidas de calado para iniciar una recuperación que se avecina dura.
El arpa se hace flamenca. Ana Crisman
Dicen que cuando el flamenco no podía sorprendernos más, como caído del cielo, una melodía casi angelical, comenzó a sonar, rompiendo las barreras del sonido y volviéndose necesaria para los oídos de cualquier enamorado de esta casi indescriptible pasión. Una dulce armonía se desprendía desde las cuerdas de una resplandeciente arpa, acariciada desde lo más profundo del alma de una grandiosa mujer. Una mujer que decidió abandonarlo todo para convertirse en la unión de corazón y sentimientos bañados de arte flamenco. Consiguiendo así, que un mundo entero se sintiera arrodillado ante tan impresionante compás.
Facilítennos ser valientes
Me preguntan con frecuencia en varios foros y reuniones online, tan de actualidad ahora, cuáles son las claves principales de la recuperación del sector turístico, más concretamente del del alojamiento turístico al que represento en Ashotel y en CEHAT. Cientos de horas de debate ocupadas en definir ese escenario, si no ideal, porque ahora ese es un adjetivo en desuso, sí que nos aporte la seguridad necesaria para dar pasos firmes.
¿Cambiará el mundo o cambiaremos nosotros?
Muchos nos preguntamos: ¿cómo será el mundo después de erradicar la COVID-19? Una pregunta que queda en el aire, puesto que todavía el coronavirus sigue entre nosotros. De momento algunos países lo están controlando. Mientras que otros, aún siguen siendo desvastado por el virus pandémico. ¿Cambiará el mundo o cambiaremos nosostros? En un artículo publicado por Lise Kingo, CEO y Directora Ejecutiva del Pacto Mundial de las Naciones Unidas, publicado originalmente en GreenBiz el 10 de abril de 2020, en el periódico digital Red Española del Pacto Mundial de las Naciones Unidas, cuyo título destaca: ¿Cómo será el mundo después del la COVID-1; no deja de ser sumamente interesante para el lector.
Comentarios para un Plan de Reactivación Social y Económica de Canarias que garantice bienestar social
Un Plan de Reactivación Social y Económica que garantice un desarrollo socioeconómico equitativo y sostenible a largo plazo debe planificarse con el objetivo de garantizar bienestar social. La participación de los agentes económicos es buena para identificar las preferencias sociales, pero a continuación se debe ejecutar un programa de intervención que garantice eficiencia.
Estorban los profetas de calamidades
El mundo está cambiando de manera vertiginosa como consecuencia de la crisis sanitaria provocada por el Covid-19. Seguirá sufriendo en los próximos años, cambios estructurales, comportamentales, económicos, sociales, culturales, de todo tipo, abarcando todas las facetas vivenciales. Es la introducción definitiva en el siglo XXI, con todas sus consecuencias, modernidades, pero también, arrastrando deficiencias a corregir. Lastres que impiden avanzar a mayor velocidad, entre lo cuales destella la conducta irresponsable de algunos políticos, que siguen emperrados en mantener ideologías caducas, métodos agotados o estilos decimonónicos. Vivimos en la sociedad de lo inmediato, de la digitalización, de las nuevas tecnologías, donde todo tiene que ser claro, transparente, bastante diáfano. No se admite el secretismo, la manipulación interesada o la verdad secuestrada. La posverdad es puro subjetivismo, buscadora de réditos egoístas, que sólo aspira al acomodo y confort personal de quien la defiende. Como dice David Redoli: "más que adaptarnos a la realidad, adaptamos la realidad a nuestras creencias. Para ello podemos llegar a rechazar los hechos y los datos. Lo llamamos disonancia cognitiva".
Rafael J. Lutzardo Hernández