Tertulias

Paco Pérez En los cascos históricos de muchas ciudades y pueblos de las Islas en el pasado predominaron las tertulias en distintas tiendas, bares, cafetería, farmacias y variados comercios, así como en casinos y sociedades. Mi padre solía asistir, muchas tardes, a la tertulia que tenía lugar en los salones del Ateneo de La Laguna, a la que acudían ilustres ciudadanos, profesionales de distintas ramas, que intercambiaban sus múltiples opiniones con una exquisita educación y basadas siempre en el respeto mutuo, aunque no eran aisladas airados debates sobre temas de actualidad. En la sociedad de la Plaza de los Remedios se daban cita caballeros de distintas ideologías y de diferentes formas de pensar, lo que se convertía en una agradable actividad humana, ya en desuso, por culpa de los avances tecnológicos, que nos han ido deshumanizando poco a poco. También fueron famosas las tertulias en cafeterías de Santa Cruz, como las del bar "La Peña", la del "Águila" o la del "Cuatro Naciones", emblemáticos establecimientos hosteleros, donde se daban cita intelectuales, literatos, poetas y periodistas y prestigiosos abogados, como don José Arozena, Arístides Ferrer, Ernesto Salcedo, Alberto de Armas, Juan Pérez "Nijota", Víctor Zurita, Vizcaya Cárpenter, Pérez Minik, Pedro Tarquis y una numerosa lista de patriotas y ciudadanos comprometidos socialmente, que abordaban los más variados asuntos de actualidad, de Historia, de Filosofía o de Literatura, por citar solo algunas disciplinas del saber. Siempre me llamó la atención las reuniones que se montaban a media mañana en la peluquería de Mané, en la calle lagunera de La Carrera, a la que acudían, en años más recientes, personajes de Aguere como el director teatral Eloy Díaz de la Barreda, Antonio Guerra León o Miguel Lavín Alonso que al mediodía, en lugar de rezar el Ángelus, se limitaban a decir: ya se anunció la hora de ir a Maquila, un atípica tasca de la ciudad de los Adelantados. También se montaban curiosos debates en las trastiendas de las farmacias de las ciudades y los pueblos, en las llamadas reboticas, y en distintas tiendas y comercios tradicionales isleños, lo que representaba una actividad social muy practicada por muchas personas en siglos pasados, como una manera de entretenimiento y de pasar el tiempo. Esas costumbres se han perdido, no sé si para bien o para mal, que eso nunca se sabe, pero sí es cierto que el ser humano tiene hoy en día otras ocupaciones y las maneras de comunicarnos han cambiado sustancialmente. Hoy lo que predominan son los teléfonos móviles, las redes sociales, que sin duda son más fríos y distantes y que no fomentan, desde luego, los contactos físicos, en vivo y en directo. Las costumbres cambian y los seres humanos también. ¿Seremos víctimas del progreso? ¿Estaremos presos por los avances tecnológicos? ¡Quien sabe¡

Sororidad y el Síndrome de la Abeja Reina

Redacción | Opinión Por: Lou Arroyo Cada vez más, se va abriendo paso entre las mujeres la palabra “Sororidad” y me dediqué a buscar esta palabra, pero no la encontré en la RAE y aunque aún no aparece, si la reconocen en otros idiomas como el inglés y francés y antes de seguir, creo que debería de definirla, o lo que se define como “Sororidad”, y es el apoyo, coexistencia y solidaridad entre las mujeres frente a los problemas sociales; es como un valor, como la fraternidad, pero vinculada a la unión, al respeto y al amor entre el género femenino. Creo que las mujeres reúnen una fuerza increíble y si aprendemos a unir energías, esfuerzos, podemos crear cada vez más un mundo mejor, sobretodo porque aportamos tanta sensibilidad, creatividad, innovación, superación, trabajo y podría seguir enumerando muchas más. “Usted no puede esperar construir un mundo mejor sin mejorar a las personas. Cada uno de nosotros debe trabajar para su propia mejora.” Marie Curie Me emocionó porque siempre he sentido que si las mujeres lográramos dejar atrás el “Síndrome de la Abeja Reina”, nos iríamos mucho mejor y lograríamos conseguir nuestras metas. Algunas mujeres tienen una idea del éxito personal que las lleva a dominar y competir con las demás y por ello, encontramos muchos casos de mujeres que prefieren la compañía habitual de los hombres, este fenómeno llamado “Síndrome de la Abeja Reina”, definido por primera vez por G. L. Staines, T. E. Jayaratne y C. Tavris en 1973; describe a una mujer en una posición de autoridad que tiene una opinión más crítica o trata con mayor dureza a sus subordinadas mujeres que a subordinados varones; llevando a creer que debemos de tratar a otras mujeres con el dominio, usando algo tan típico como esparcir rumores negativos, luchando por destacar a toda costa, ya que las consideramos nuestras rivales y las tratamos con una hostilidad fría y unas ciertas actitudes pasivo-agresivas; y pasamos a criticar hasta el punto de humillar sin importar el daño que cause. “El descalificador tiene como objetivo controlar nuestra autoestima, hacernos sentir nada ante los demás, para que de esta forma él pueda brillar y ser el centro del universo.” Bernardo Stamateas Y esto lo vivimos en muchos ambientes aún hoy en día. pero esto está cambiando poco a poco. Así que la sororidad, es el equivalente femenino a la fraternidad, y estos no hace llegar a entender, que la unión hace la fuerza y que juntas podemos llegar a alcanzar nuestros objetivos cuando trabajamos unidas y por tanto, yo apuesto por lograr alcanzar con mis hermanas, una unión donde podamos crecer, avanzar, y sin dudar, el apoyo mutuo donde abunden el respeto, la aceptación y la empatía. “Toda nuestra humanidad depende de reconocer nuestra humanidad en los demás” Achbishop Desmond Tutu. Las mujeres de esta nueva era, estamos empezando a tomar mucha mayor conciencia de que no debemos de atacarnos entre nosotras, que para brillar no hace falta apagar la luz de ninguna, es más, si nos apoyamos y actuamos con corazón, lograremos alcanzar metas muchos más altas que si fuéramos solas por el camino de la vida. “Yo no necesito competir, porque he aprendido a brillar por mi misma y si algo de mi luz, puede hacer que otras brillen, ya he logrado una recompensa. Creo firmemente que juntas lograremos muchos más que solas. Nunca olvides, entre más das, más recibirás.”

La sensibilidad, un signo de fortaleza

Por: Sonia Rodríguez Acosta Coach Lejos de lo que se creía la sensibilidad es un signo de fortaleza, ahora se está conociendo más sobre las personas altamente sensibles muchos dicen que es un don que por supuesto ha de ser gestionado. Porque este tipo de sensibilidad es carne de cañón de ansiedad y depresión. La persona altamente sensible les llega más información porque captan cada mínimo detalle. Imagínate un colador, las personas que no poseen este rasgo filtra la información que les entra, las personas altamente sensibles tienen los huecos del colador más ancho con lo cual la información que les entra es mucho más, a nivel sensorial perciben más que las que no lo son. Por supuesto esto tiene sus ventajas se ve el mundo de una manera diferente al resto viendo la belleza de la naturaleza por ejemplo es vivir desde el corazón. Deleitándonos con el mar, con el canto de un pájaro etc… este tipo de personas tienen que buscar su propio refugio donde obtengan esa paz y quietud. Ya que son personas con una tendencia a estresarse fácilmente por la cantidad de información sensorial recibida. Este tema es un tema que realmente me apasiona y que estoy descubriendo ahora y me parece realmente apasionante. Los niños altamente sensibles se les van viendo por el rango que van tomando. Lo que a veces por falta de información los padres no se percatan de esto. Se cree que es un rango hereditario por lo que alguno de los progenitores lo posee. Por lo tanto poseerlo no es signo de debilidad, sino de fortaleza. Es un don que a veces no se sabe manejar puede llegar a un cansancio extremo por toda la información recibida. Salir de la mente y conectar con tu esencia es el ejercicio más productivo y con mejores resultados en este caso. Por supuesto con trabajo y constancia y también con la aceptación plena de tu yo. Lo sé a veces no es fácil ver la belleza de todo y aceptar tu parte más dramática. Lo cierto es que todos somos vulnerables por un lado o por otro pero lo somos. Al ser sensible, eres un ser empático por lo tanto todo esa información te llega y de alguna manera se almacena en tu base de datos. Port otro lado somos seres creativos con una imaginación enorme para crear. Pintura, escultura, arte, música, de echo la música es terapia. Ponte música relajante para meditar. No se trata de dejar la mente en blanco, deja pasar tus pensamientos como nubes. Poco a poco con la práctica lo iras consiguiendo. La mugía esta en lo simple y poner en práctica lo que a ti te sirve, no a todo el mundo le sirve lo mismo. Las emociones de una persona altamente sensible se suben a una ruleta rusa y en esa ruleta van girando. Si sumas los miedos obtendrás tristezas y si sumas las tristezas obtendrás la rabia. La rabia te puede servir como motor para seguir hacia delante conectar con ella te dará fuerza. Otro punto importante es que son personas muy intuitivas. Esto utilizado en positivo es una herramienta muy poderosa por ejemplo en el campo laboral. El don de ser sensible una mirada desde el corazón.

Tenerife, hace medio siglo

Por: Paco Pérez pacopego@hotmail.com Muchos no la conocieron, porque no tenían edad o porque no habían nacido aún. Hace cincuenta años Tenerife era una isla preciosa, una auténtica joya en medio del Atlántico, con apenas trescientos y pico mil habitantes (por el millón actual) y con sólo treinta mil vehículos de motor circulando por sus estrechas y rudimentarias vías de comunicación, cuando hoy en día está plagada por más de ochocientos mil coches, casi a unidad por habitante, contando los turismos de alquiler sin conductor, los llamados "rent a car" y las numerosas unidades de transporte colectivo de pasajeros, en servicios regulares de la compañía "Titsa" y de otras empresas que realizan trayectos discrecionales. Por suerte, quien esto escribe tenía por entonces apenas diez años de edad, pero me acuerdo como si fuera hoy de contemplar el Valle de La Orotava, casi virgen, cultivado en su mayor parte por hermosas plataneras, que cubrían como un tapiz verde la mayor parte de la superficie de la comarca norteña, sin la horrorosa autopista que hoy atraviesa ese antiguo vergel. Y el Puerto de la Cruz recoleto, con sabor a mar, con la Plaza del Charco rodeada de casonas típicas canarias de fachadas blancas, con grandes ventanas de colores verde y marrón, de clara influencia portuguesa, en un indescriptible conjunto urbano y aqruitectónico de carácter ultramarino. No digamos nada de ese Sur, con aquella carretera comarcal llena de curvas, que atravesaba la vertiente meridional de la Isla, una vía muy estrecha, por la que tardábamos en recorrerla más de tres horas hasta llegar al pueblo pesquero de Los Cristianos, una aldea costera, con un pequeño muelle para el refugio de las barcas de los pescadores de la localidad, que poseía un solo lugar para pernoctar, la famosa pensión "Reverón", en la calle principal, frente a la iglesia. Siempre quedarán grabadas en la memoria las imágenes de Los Cristianos de entonces, con hombres de la mar en la playa, con los pantalones remangados y con sombreros pajizos, y las mujeres vendiendo el pescado, ataviadas de faldas y camisas de color negro, con pañuelos del mismo color cubriendo sus cabezas y atados al cuello, que miraban de reojo y algo desconfiadas a los desconocidos visitantes de otras partes de la Islas, en los tiempos en que andaban por ese Sur grupos de turistas suecos que venían a Tenerife a rehabilitarse de sus lesiones medulares, por el excelente clima que disfrutamos, con los gastos pagados por el Gobierno de aquel país escandinavo. No digo, ni puedo afirmarlo, que fuera una época mejor, pero sí desde luego más tranquila y sosegada, donde era característico el tradicional carácter de los isleños, amable y sosegado y hasta teníamos, creo, una idiosincrasia distinta y peculiar, que hemos ido perdiendo con los años, desgraciadamente, debido a la fuerte explosión demográfica y a influencias de otras culturas mucho más materialistas y, por ello mismo, más egoístas. Santa Cruz era una pequeña ciudad colonial con especial encanto, donde los coches podíajn entraren en los muellos y podíamos contemplar las arribadas de los buques y las partidas de los barcos de Trasmediterránea hacia Cádiz, como el "Erneso Anastasio" y el "Villa de Madrid" o aquellos añorados correíllos, primero los negros como el "Viera y Clavijo" y sus hermanos "León y Castillo" o "La Palma" y aquella flotilla de "Santas", bautizados todos ellos con nombres de vírgenes canarias, como Nuestras Señoras de la Candelaria, del Pino o de las Nieves. Me quiero referir también a La Laguna, de donde soy natural. No les puedo explicar la vista que se podía contemplar desde la cima de la Mesa Mota de la agrícola Vega, en el valle de Aguere, donde solo unas casas salpicaban el panorama de una tierra fértil y muy productiva, hoy prácticamente desaparecida. Recuerdo con mucha añoranza las "excursiones" que hacía mi hermano mayor hasta Los Rodeos, donde íbamos a contemplar aquellos aviones "DC-3" y los "Superconstellation" de Iberia que iban y venían a Madrid y otras ciudades peninsulares y contemplábamos desde la azotea del viejo edificio terminal, con una rudimentaria torre de control, cómo bajaban los pasajeros por las escalerillas de las aeronaves, que aparcaban a solo unos metros de los jardines de la propia estación aeroportuaria. Y qué me dicen, para terminar, del pueblo costero de Bajamar, al que llegábamos por una descendente carretera local, llena de baches y de curvas, después de atravesar el núcleo urbano de Tejina, para darnos un baño reconfortante. Cuando no bajámos en el coche de mi familia, lo hacíamos en las antiguas guaguas de madera de la compañía de la familia Palazón y solíamos retornar en algún taxi "pirata", por dos o tres pesetas el trayecto, en un "Peugeot" rubia atestado de ocupantes que aprovechábamos aquellos viajes ilegales, pero rápidos y efectivos. Por hoy concluyo aquí, porque la nostalgia me puede. Y también me entristece cuando contemplo las barbaridades urbanísticas y los atentados contra el medio ambiente que se han cometido en este pequeño territorio en el último medio siglo, por culpa del mal llamado "progreso".

Los "tupper" de mamá

Por: Paco Pérez pacopego@hotmail.com Por algo dicen las personas del sexo femenino que, como el amor de madre no hay otro igual. Y existe un dicho popular, que conozco desde hace muchos años, que afirma que "una madre es para cien hijos, pero cien hijos no son para una madre" y ya sabemos que esas sentencias populares suelen ser muy ciertas. A mí me llama mucho la atención, cuando los hijos están estudiando carreras universitarias fuera y no residen ya en el domicilio familiar, cómo las madres se desviven porque sus vástagos estén bien alimentados. Es lo que uno denomina las "madres tupper" El otro día, precisamente, recibo un mensaje de una querida amiga que vive en un pueblo del Sur de la Isla, en el que me indicaba; "estoy viajando hacia La Laguna, a ver a mi hija que está estudiando en la Universidad y a llevarle unos "tupper" con comida que le he hecho, para que esté bien alimentada" y, en el mismo mensaje añade, "a ver cuándo te ocupas des escribir un artículo y cuentas los sacrificios que hacemos por nuestros hijos muchas madres". Como pueden comprobar, atiendo gustosamente a la petición de esta mujer, porque tiene toda la razón del mundo. Muchos padres y madres de las Islas se ha sacrificado por darles estudios universitarios a sus hijos, desde cualquier punto del Archipiélago. En el edificio donde vivo actualmente residen decenas de estudiantes (especialmente de La Palma) que estudian en la ULL y que tienen madres "tupper", como no podía ser menos. En mis tiempos juveniles, recuerdo cómo muchas madres enviaban por correo paquetes con comida a los hijos que estaban fuera, que estudiaban en la Península, especialmente en la Universidad Complutense de Madrid, en la Hispalense sevillana o en Cádiz, la llamada "Tacita de Plata", donde estudiaron Medicina muchos alumnos procedentes de Canarias. También muchos faramacéuticos canarios cursaron estudios en Granada y/o Santiago de Compostela y Barcelona. Aquellos peculiares envíos contenían los más variados alimentos: chocolate, latas de conservas, bizcochos caseros, bolsas de leche en polvo y un típico producto que era imprescindible; gofio, algo absolutamente necesario para que los muchachos estuvieran fuertes. En la actualidad, se han sustituido aquellos paquetes envueltos en telas de sacos y atados con cuerdas por los "tupper" (fiambreras de plástico), que contienen especialidades gastronómica de mamá, en las que no pueden faltar la exquisita tortilla de papas y, por supuesto, sus croquetas y sus albóndigas, que son realmente únicas. ¿O no?

Venezuela, a oscuras

Por: Paco Pérez pacopego@hotmail.com Según las últimas noticias que nos llegan desde Caracas, Venezuela está sin energía eléctrica desde el pasado viernes, día 8, lo que ha sumido al país en un caos, debido a que el apagón se prolonga ya cinco días y es muy probable que la república hermana continúe así durante cierto tiempo, porque parece que no existen medios materiales suficientes para solucionar el problema. Mientras fuentes oficiales del régimen de Maduro culpan de la situación a los Estados Unidos, que habría emprendido un ciber ataque contra determinadas plantas de producción energéticas, empleados de las compañía estatales han denunciado que los fallos se han producido por el incorrecto mantenimiento de las instalaciones, por falta de presupuesto, como ocurre también en la importante industria petroquímica del país caribeño. En el distrito capital y en las principales ciudades del país se han producido numerosos saqueos a comercios, especialmente de alimentos, en horas nocturnas, a pesar del toque de queda decretado por el Gobierno, a partir de las cinco de la tarde en todo el territorio nacional. En Venezuela este lunes se suspendió la actividad académica en todos los niveles educativos, por lo que escuelas, colegios, liceos, institutos y universidades permanecieron con sus puertas cerradas. En las últimas horas, aparte de carecer de luz eléctrica, la población de gran parte de Caracas sufre restricciones en el abastecimiento de agua potable y permanece cerrado el Metro de la capital. Muchos habitantes han acudido con sus carros (coches) a las bombas de gasolina (gasolineras), para abastecerse de combustible, ante insistentes rumores de que el carburante va a escasear en los próximo días. La situación es caótica en hospitales y diversos centros sanitarios y fuentes opositoras han afirmado que han muerto varias decenas de personas en las últimas horas por no poder ser atendidas adecuadamente. La enorme crisis social, económica y sanitaria del país ha llegado a tocar fondo y todo parece indicar que el final del dictador Maduro y de toda le estructura de este narco-Estado creado por los chavistas está cada día más próximo, pero nadie se aventura a adivinar la salida a esta situación.

Tenerife, víctima de la cobardía política

Por: Óscar Izquierdo Presidente de FEPECO Los políticos de Tenerife, históricamente y actualmente, da lo mismo la ideología o el partido político que representaban o representan, no han tenido ni valentía, ni arrojo, ni agallas para sacar adelante las obras de carreteras; se han plegado cobardemente a los noistas y a los pone pegas profesionales que están incrustados en todas las administraciones, que cobran sus buenos sueldos a final de mes, hagan o no hagan y que su misión es poner todo tipo de impedimentos, basados en sus ideologías y no en criterios profesionales, para que no se ejecute nada en Tenerife. Seguro que algunos pensarán o saldrán diciendo que ellos no son así, pero que se han encontrado con tal o cual obstáculo que les ha impedido hacer lo que querían. Precisamente ahí está la pusilanimidad, en ese “pero…” que ha detenido cualquier acción concreta. No han sabido, ni saben o lo que es peor, no han querido, ni quieren afrontar los inconvenientes con espíritu de victoria, es decir, con ánimo de vencer cualquier estorbo que aparezca, pase lo que pase, luchando contra las trabas, que en muchas ocasiones son fruto, más de la falta de criterios para tomar determinaciones, que de alguna razón objetiva. Tanto la derecha, como la izquierda, como los nacionalistas, han tenido responsabilidades de gobierno en algún momento en las últimas tres décadas, aquí no se salva nadie. En la Cartilla Militar ponía en uno de los apartados "valor, se le supone" claro, el ejercito sólo podía conjeturar que aquellos jóvenes en el momento que se les pidiera demostrarían su valor, pero no podían estar seguros. En Tenerife los hechos y las consecuencias hablan por si mismos, tenemos una isla colapsada viariamente, con un caos circulatorio insufrible, insoportable e insano. Es la consecuencia de llevar más de 30 años mareando la perdiz, perdiendo el tiempo, hablando más que haciendo, prometiendo más que realizando. Porque como decía Francisco de Quevedo “nadie ofrece tanto como el que no va a cumplir”. La confianza generalizada en una sociedad es el resultado de la constancia en el cumplimiento de las promesas. Es tanto lo que se puede hacer, que no se comprende que no se haga nada. Lo poco que se ha ejecutado en los últimos años, no ha tenido trascendencia ni efectividad, porque no se ha notado una mejoría en la circulación, ni en la descongestión viaria. En carreteras, los resultados no requieren mucho tiempo de adaptación, al contrario, se tienen que sentir inmediatamente después de terminar la obra, si no es así, es que se ha proyectado mal. La planificación de las obras se tiene que hacer con perspectivas de futuro amplias y no dentro del cortoplacismo del período de gobierno que corresponda en ese momento y de la megalomanía del político de turno, que siempre quiere dejar para la posteridad una obra emblemática con su sello personal. El poeta latino Horacio también sentenciaba “las muchas promesas disminuyen la confianza”. Eso es lo que está pasando con la ciudadanía, no hay certezas creíbles, ya no creemos propuestas a desarrollar, lo que queremos son hechos. No vale la foto de la primera piedra, porque la experiencia nos dice, que en algunos casos no se ha puesto ni la segunda; lo que tiene valor es poner la última piedra, porque eso significa que la obra está terminada. No han sabido gestionar diligentemente las obras de carreteras. Seguimos escuchando la cantinela de hace tres décadas, los mismos errores y en algunos casos las mismas personas. El descalabro de la movilidad en Tenerife es el fracaso de la política como servicio público. Sin la presión de la sociedad civil los políticos no actúan, se resisten a intervenir, incluso cuando haya urgencias que resolver. Pero en el caso de las carreteras en Tenerife, ha sido la sociedad civil quien ha protagonizado el empuje necesario para que los políticos, por lo menos, se preocupen del tema, entre otras cosas, porque las colas valen o quitan votos.

(1-1) Penoso Tenerife, que cede otro empate en casa

Por: Paco Pérez pacopego@hotmail.com El C.D. Tenerife es una auténtica murga desafinada, que este domingo volvió a ceder un nuevo empate en casa, esta vez ante el Numancia, en un choque que mereció ganar el conjunto soriano, por su actitud, por las numerosas ocasiones de gol que tuvo durante los noventa minutos y porque hizo correr detrás del balón a los jugadores blanquiazules durante gran parte del encuentro. El conjunto de José Luis Oltra volvió a salir muy desconcentrado y ya llega a desquiciar a la parroquia, que contempla con incredulidad cómo un grupo de profesionales fracasa jornada tras jornada, a pesar de sus buenas intenciones. En toda la primera mitad el Tenerife fue incapaz de tirar a la meta contraria y solo un saque directo de córner de Milla vio puerta en el minuto 24, convirtiéndose en gol "olímpico". Lo único positivo que ofrecieron los locales en el primer acto de este choque, en un penoso espectáculo. Sin mostrar grandes cosas, el Numancia mereció ganar, incluso con holgura, pero esta vez Dani Hernández, el cancerbero local, salvó con grandes intervenciones un empate, otro más que ceden los blanquiazules esta temporada en el "Helidoro". El único tanto visitante llegó a última hora (minuto 85), obra de un limpio cabezazo de Higinio, tras un saque de esquina, en un claro error de marcaje de la defensa tinerfeñista. Este Tenerife carece de personalidad, no saca bien el balón jugado desde atrás, no sabe presionar al contrario y es un conjunto muy endeble, que no trasmite buenas energías, sino todo lo contrario. El futuro es bastante negro, porque hay que asegurar la permanencia de categoría y el calendario más inmediato no ayuda al optimismo: los tres próximos rivales son, ni más ni menos, que tres conjuntos que luchan por estar arriba, como Alcorcón, Osasuna y Albacete. Menuda papeleta para José Luis Oltra, que se mostró dolido y ha reconocido que su equipo jugó muy mal este domingo.

Gomeras en lucha

Por: Casimiro Curbelo Presidente del Cabildo de La Gomera y portavoz de ASG en el Parlamento de Canarias El pasado viernes las mujeres protagonizaron un día de huelga para hacer visible su ausencia de una sociedad en la que tienen un papel protagonista fundamental. La lucha de las mujeres por la igualdad es también la lucha por un mundo más justo, más equitativo y más humano. No es una lucha por ellas, sino por todos. Ciertamente es el tiempo de las mujeres. Es un momento de la historia en que se están produciendo cambios profundos en la sociedad. Pero para que estén ocurriendo hoy esas transformaciones fue necesario que hace muchos años, en un contexto social mucho más difícil y hostil, algunas mujeres dieran el primer paso decisivo. Cosas que hoy resultan absolutamente normales, que se aceptan de forma natural por nuestra sociedad, eran impensables hace sólo unas décadas, cuando hasta la legislación consideraba a las mujeres subordinadas a los hombres y les negaba los derechos inherentes a su libertad. Esos derechos se han conquistado, pero no sin esfuerzo. Cuando echamos la vista atrás, a los tiempos de nuestros abuelos, la vida para todos era muy difícil. Pero fue más difícil para las mujeres. En los momentos de dificultad o de hambruna, los hombres emigraban de islas como La Gomera buscando el futuro en otros lugares. Las mujeres se quedaban a cargo de una familia que tenían que sacar adelante, a veces con su propio esfuerzo. Esta semana, sumándonos al día de la mujer, el Cabildo de nuestra isla quiso hacer un homenaje a las artesanas. Y lo hicimos no sólo porque son agentes fundamentales de la conservación del patrimonio cultural de la isla y un sector económico que aporta valor añadido a nuestra sociedad, sino porque en su figura representan a otras mujeres, a sus antecesoras, a aquellas que vivieron ese otro mundo donde las mujeres tenían todas las obligaciones y ningún derecho. Aquellas mujeres fueron las que ayudaron a sacar adelante a sus familias en los tiempos de penuria. Fueron las que recorrían kilómetros a pie, llevando sus piezas de alfarería que elaboraban para cambiarlas por productos con los que alimentar a sus familias. Fueron ellas las que se levantaban con las primeras luces para ir cargadas con su trabajo y volver cargadas con aceite, millo o pescado. Fueron esas mujeres las que sostuvieron la vida de sus hijos. Sin esas mujeres, abuelas, madres, hermanas e hijas, que apenas tenían un par de alpargatas, no se puede entender la historia de nuestra isla. Ellas sufrieron, las primeras, la pobreza y el abandono. Ellas fueron la fuerza y el coraje que mantuvo en pie a sus familias. Ellas fueron el sostén y el apoyo de sus hijos cuando más lo necesitaron. Y sobre su esfuerzo y su sacrificio se cimentó la vida tan distinta de sus descendientes de hoy. Las jóvenes de La Gomera en el siglo XXI son abogadas, arquitectas, médicas o ingenieras. Son las mejores profesionales de la hostelería, de la restauración o del comercio. Y son también las mujeres que han decidido seguir con la tradición de la artesanía elevándola a una nueva categoría de actividad económica de éxito. Aquellos años de cocinas de leña en las que había muy poco que comer no están tan lejos, aunque lo parezcan. Y recordándolos podemos comprender cuánto hemos cambiado y cómo hemos cambiado. Hemos conseguido la libertad y el desarrollo económico. Hemos luchado contra la pobreza y hemos creado un mundo un poquito más justo. Pero sobre todo hemos visto como las mujeres se han puesto en pie para asumir sus vidas de forma plena e independiente. Con el homenaje a las artesanas de hoy hicimos también un reconocimiento a las de ayer. A aquellas mujeres fuertes y valientes de las que nunca habló nadie. A las que padecieron el peor machismo de una sociedad que les privó de derechos tan básicos como el acceso a la educación o a la libertad de decidir sobre sus propias vidas. La fuerza de esas mujeres está más presente que nunca en una batalla por la igualdad en la que ya no están solas.

La crisis de las industrias farmacéuticas en Venezuela

Por: Rafael J. Lutzardo Hernández Venezuela llora; se marchita, muere lentamente ante una dictadura chavista cruel y sin precedente en la historia del país caribeño. La corrupción; la inseguridad, la falta de alimentos, medicinas, motivan entre otras tantas cosas, una Venezuela bella y hermosa se vea despojada de sus importantes recursos de materias primas y de sus paisajes bellos. Una tierra agradecida, donde miles de personas vivieron en otra época con ilusión, esfuerzo y trabajo. Un país que abrió sus puertas a muchos emigrantes de distintos puntos de mundo, especialmente canarios y gallegos. Po otro lado, y en lo que respecta a la grave crisis sanitaria que en estos momentos atraviesas los ciudadanos del país caribeño, Daniel Lozano, en el periódico digital La Patilla, lo describe de la siguiente manera. Los venezolanos juegan desde hace años una especie de ruleta rusa con su vida. ¿Culpable? El desabastecimiento del 85% en farmacias y hospitales: de cada diez medicinas que se buscan, sólo se encuentran una y media. Las redes sociales se han convertido en la principal farmacia del país, donde se rastrea lo que no se encuentra en la calle y en donde manda la solidaridad. Estas son las claves de cómo Venezuela ha llegado a semejante crisis humanitaria: Así lo reseña elmundo.es Control de cambios. Las empresas farmacéuticas venezolanas no fabrican materia prima, ésta se importa, se procesa y se convierte en medicamentos. La dependencia de la importación es absoluta y por lo tanto también del esquema montado por el gobierno para adjudicar las divisas a los importadores. Un mecanismo contaminado por la corrupción, que según Jorge Giordani, vicepresidente económico de Hugo Chávez, provocó el desfalcó de 400.000 millones de dólares. Estalla la crisis económica. En 2012 el Estado comienza a acumular impagos con aerolíneas extranjeras, comerciantes, empresarios y también las empresas farmacéuticas, a las que otorga el mismo trato que a las demás. La deuda de las empresas nacionales y también de las transnacionales con sus proveedores en el exterior va creciendo con este sector tan básico hasta alcanzar la cifra de 5.700 millones. El desabastecimiento irrumpe en farmacias y hospitales. Precios regulados. El artículo 8 de la ley de regulación de precios incluye a las “moléculas” (principios activos) en el grupo de productos de precios congelados. Así una caja de ocho pastillas del conocido protector gástrico Omeprazol costaba dos centavos de dólar, lo mismo que los 30 comprimidos de Glucofage contra la diabetes. La imposición gubernamental sitúa a la industria contra las cuerdas y ante las pérdidas (fabricar estos medicamentos es más caro que su precio de venta) reduce al mínimo la fabricación de estos remedios. Se dispara la escasez. En 2014 se alcanza el 60% y en 2016 ya llega al 85%, tanto en medicinas de uso común como en tratamientos de alto costo. Se acabó el dinero. En septiembre de 2016 se paralizan todos los pagos al exterior. Si no se paga la materia prima: ¿cómo se pueden fabricar las medicinas? Alarma roja entre enfermos crónicos. En 2016 el Estado reduce la lista de las medicinas prioritarias y dejan fuera condiciones de salud crónicas más complejas: cáncer de mamas, esclerosis múltiples, condiciones psiquiátricas, artritis, hemofilia, transplantados, diálisis, VIH, paliativos… “Frenazo por completo de la llegada de productos”, recuerda Feliciano Reyna, fundador de Codevida. Cierre de farmacéuticas. Las deudas e impagos golpean duramente a la industria: de las 56 plantas farmacéuticas existentes, sólo sobreviven 15, tras la expropiación y cierre por contaminación de SM Pharma, creada por emigrantes españoles y considerado uno de las farmacéuticas más competentes del país. Solución a la cubana. El gobierno otorga la licitación de medicamentos a militares, que conforman compañías cercanas al poder que realizan compras internacionales a precios desorbitados. Los precios se multiplican en las farmacias, lo que se une a la escasez tan palpable. Del contrabando de la frontera, que incluía medicinas a precios irrisorios, se pasa a la triangulación: se vende muy barato al exterior y se recompra mucho más caro. Consecuencias. Los enfermos se convierten en los grandes perdedores del huracán bolivariano. Las víctimas directas del desastre son 140.000 enfermos de cáncer, más de 300.000 con dolencias cardiológicas, 300.000 enfermos crónicos, como Parkinson y hemofilia y 79.000 con VIH. Dejan de recibir tratamiento desde 2016 o lo reciben de forma intermitente, con todo lo que ello conlleva para el agravamiento de su salud. La “dieta” es tan severa que algunos se han visto obligados a recurrir a medicamentos veterinarios.


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