Al otro lado
Pasamos muchas horas en las redes sociales, aplicaciones para conocer nuevas amistades o amores, chats online… ¿pero realmente sabemos quién está al otro lado en esos momentos? Siempre tenemos esa incertidumbre, de saber si ciertamente la persona con la que estamos hablando es quien dice ser. Como buenos humanos, confiamos en que la información que nos cuenta es verdadera, que sus intenciones son como las tuya…buscar con quien hablar para disiparse de su día, intentar encontrar a esa persona especial, etc. Miles de razones y motivos como personas, todos con su verdad o al menos eso es lo que nos quieren hacer creer.
Peligrosamente morados
Estamos inmersos en un estado de cosas donde la diatriba es permanente de todos contra todos. Es impensable llegar a consensos oportunos, por cierto, ahora más que nunca necesarios, por la falta de voluntad de los que tienen responsabilidades públicas. Enredados en buscar contrincantes más que aliados. Se escudriña permanentemente el frentismo, para desviar la atención sobre los verdaderos problemas que nos atenazan y discutir sobre asuntos que no tienen mucho recorrido. Se trata de despistar, para que la ciudadanía no enfoque los asuntos allí donde están las dificultades. De esa manera se consigue una gobernanza de la cosa pública embarullada, además de inconexa. Principalmente los integrantes del pensamiento único, esos que se arrogan una superioridad moral por encima de cualquier error humano, son los que practican incasablemente ese combate dialéctico, porque se encuentran cómodos en la confrontación permanente, para perder el tiempo irremediablemente, aumentar los problemas, no solucionar nada y crispar el ambiente, revolviéndose en el propio vómito.
La Gomera, un buen ejemplo
Hay gente a quien le molesta que a La Gomera le vaya bien. Gente a la que le fastidia que seamos un ejemplo de convivencia, de armonía, de isla para vivir. Desgraciadamente, hay personas para las que el éxito ajeno no es un ejemplo que sirva de estímulo, sino un ácido que disuelve la inteligencia.
El guión de un nuevo día es incierto
Cada día es una nueva oportunidad, un nuevo amanecer, pero también un nuevo comienzo de vivir, especialmente en un mundo globalizado y afectado por un virus asesino fabricado de algún lugar del planeta tierra. Bien de manera intencionada o accidental. Lo cierto es, que la vida de millones de personas ya no será la misma, aunque para ello se intente seguir viviendo de una manera normal. El guión de un mañana o de un futuro, es imprevisible e incierto. Hacemos un esfuerzo para que todo sea igual que hace cuatro meses atrás, pero no podemos engañarnos ante una situación tan real y peligrosa como la que actualmente estamos viviendo en este comienzo de siglo XXI.
La transición energética que no puede esperar
En un intervalo de apenas 10 meses, Tenerife se ha visto sorprendida por la sucesión de dos ceros energéticos que han afectado a toda la isla generando un sentimiento conjunto de perplejidad e indignación en gran parte de la población tinerfeña. A todos nos sorprende sobremanera comprobar que estas situaciones se repitan en un territorio moderno, avanzado y perteneciente al espacio europeo, y que dejan sensaciones amargas y de honda preocupación en miles de personas. Un apagón no es una mera anécdota, no es un asunto menor, y debe tratarse con la seriedad y urgencia que algo tan estratégico como el suministro eléctrico demanda. Sufrir un apagón generalizado nos pone ante el espejo de nuestras limitaciones, y ciertamente nos aleja del siglo XXI con escenarios más propios del XIX, con serias dudas sobre las capacidades del sistema de distribución e infraestructuras.
Cimentando la recuperación económica
La situación difícil que sobrellevamos es totalmente diferente a la padecida por la crisis del 2008, provocada por aquella burbuja financiera, que arrastró al abismo, principalmente al sector de la construcción. Ahora los parámetros son diferentes, no hay dificultades estructurales en el tejido empresarial, a no ser las propias provocadas como consecuencia de la pandemia sanitaria del COVID-19 y también hay liquidez en las entidades bancarias, con un amplio margen de actuación en el ámbito del endeudamiento.
En el camino de la responsabilidad
Hemos empezado a subir una gran cuesta. Paso a paso. Con precaución, pero con firmeza. Esta pasada semana llegó a Canarias una delegación con ciento ochenta expertos que durante siete días valorarán los protocolos de seguridad que ofrecen nuestras islas ante el Covid-19. En ese equipo de profesionales figura el secretario de la Organización Mundial del Turismo, Zurab Pololikashvili, y la ministra de Turismo, Reyes Maroto, además de numerosos periodistas internacionales y agentes de viaje.
Resignarme a la soledad
Por: Jesús Lara González de Quevedo Qué difícil es mirar de frente todos los días a la vida sabiendo que todo ahora será distinto. Tu perfume embriagador, tus ojos hipnotizadores, tú cálida y bella sonrisa, que aceleraban mi corazón por minutos. Todo ello despertaba en mí esos instantes de pasión inolvidables que embriagaban mi alma si remedio. El destino ha hecho que todo eso se esfume y se convirtiera en una especie de veneno sin cura posible. Como comprender que mi alma no quiera aceptar tú marcha y me induce a buscarte en cada pensamiento, en cada olor, en cada ruido ó solamente en cualquier gesto. Qué difícil es mirar de frente a la vida todos los días, si tú, te llevaste mis ganas de seguir soñando. Como imaginar que algo nuevo y mejor tiene que pasar para olvidarme de tus besos, si mi piel está recubierta con una coraza irrompible, que me protege de cualquier intento de volver a sentir sin miedo. Mi presente pertenece a una soledad infinita, llena de puras contradicciones que me ahogan dentro de un vaso vacío. No sé si llegar a resignarme a ello o en cambio, buscar una salida que me haga imaginar miles de sueños. Sueños que algún día perdí en el fondo de algún pozo húmedo y oscuro y que olvidé sin intención de recuperarlos nunca. Que difícil es mirar de frente todos los días a la vida sabiendo que todo ahora será distinto... La vida en sí, es un sueño que nosotros mismos tenemos que modificar y no debemos dejar escapar todas las sensaciones que sentimos en lo más profundo de nuestro ser. Debemos pensar que en cualquier segundo de nuestra intensa vida, podemos encontrar la felicidad y recuperar a nuestro niño interior. Debemos aprender a pasar página y olvidar lo doloroso de nuestro pasado.
El verano y la euforia de la sociedad española
El verano llegó y con ello millones de personas se han lanzado frenéticamente a las distintas playas de la geografía española. Sin duda, el confinamiento de meses atrás, motivado por la Covid-19, significó un precedente nunca visto en la nueva generación y parte de aquellos mayores que el coronavirus se llevó. Un comienzo de siglo XXI que muchos no olvidaremos, especialmente porque el estar recluido varios meses en los hogares familiares, ver el ejército patrullando por las calles, policías, las ciudades vacías y millones de negocios cerrados, fue deprimente y dañino para muchas personas de manera psicológica. Es por ello, que todos estábamos necesitados y deseados de salir de ese estado de alarma que el Gobierno de Pedro Sánchez impuso en su momento.
Gracias por tu impuntualidad
Te perdono por no llegar puntual a mi vida, porque tu retraso me ha dejado tiempo para surcar otros mares, recorrer otros caminos y volar por otros cielos. Es precisamente tu impuntualidad la que me ha permitido llenar mi equipaje de otras experiencias, de vivir en otros ojos y morir en otros cuerpos. Por eso, no sólo te perdono sino que además te doy las gracias. Pensándolo bien, quizás no llegues con retraso sino que aparecerás en el momento preciso, cuando las cicatrices de mi alma estén completamente disueltas.
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