Los pactos de Canarias se deciden en Madrid

Por: Óscar Izquierdo Estamos inmersos en plena vorágine de negociaciones de pactos en los distintos espacios territoriales, ayuntamientos, cabildos y autonomía. Vuelve a producirse un error mayúsculo, los políticos y partidos de ámbito estatal en Canarias, no tienen la suficiente autonomía, como para decidir por cuenta propia las alianzas o con quien llegar a gobernar, todo lo tienen que consultar y esperar órdenes, nada pueden aprobar desde sus órganos isleños, son la inutilidad al servicio incondicional de los que mandan desde la sede central, que miran más por los objetivos del partido de turno, a nivel nacional, que por los intereses concretos de nuestras islas, que les importan un pito. Cuando es Madrid quien decide, suele ser malo para Canarias. Desde la centralidad, se tutela cualquier decisión a nivel local, demostrando una total falta de confianza, independencia territorial e inmadurez política de sus representantes canarios que, por cierto, disculpan está situación con los más variopintos argumentos, como la coherencia o la credibilidad de pertenecer a un partido político nacional, sólo son excusas. Las cosas de aquí se tienen que decidir y acordar aquí. Desde la Península no se comprende nuestra realidad en medio del Atlántico, archipielágica e isleña, no entienden nuestras peculiaridades, estamos lejos, nos ven muy alejados. Ya lo decía el estadista estadounidense Henry Clay: “Los partidos políticos sirven para mantener a cada uno bajo vigilancia permanente del otro”. Ningunear al canario ha sido una constante, desde los que nos miran desde la superioridad peninsular y de la insolencia. Por mucho que los representantes locales de esos partidos centralistas insistan públicamente que ellos toman las decisiones aquí, se sabe con certeza que no es cierto, es más, ellos mismos en círculos más cerrados, reconocen su falta de autonomía y comentan que les gustaría pactar con fulano o mengano, pero que Madrid se lo impide. Se demuestra que les puede más el aferramiento al cargo y mantener las prebendas del mismo, que los intereses generales de Canarias. Al final son meras comparsas de aparatos partidarios, que sólo se ocupan de nuestras islas cada cuatro año, en un viaje electoral de unas cuantas horas, para no perder el vuelo de regreso a Madrid. Es la sumisión más absoluta y vergonzante. La tendencia oligárquica de los partidos aumenta en los momentos de mayor efervescencia política, como es el caso de la conformación de gobiernos. Desobedecer a los que mandan desde Madrid supone, primero el castigo y después, la defenestración segura. Se penalizan las opiniones que se desmarcan de la línea establecida por la cúpula. El déficit democrático interno hace posible que las élites dirigentes de los partidos condicionen las opiniones y las acciones de sus representantes locales, que no cuentan para nada. Ya el politólogo francés Bernard Manin alertaba de la desconfianza hacia las organizaciones partidarias, basado en la falta de libertad de los representantes debido a la disciplina interna. El que se mueve no sale en la foto, para entendernos mejor, en Madrid están los generales, aquí parece que sólo hay soldados y en algunos casos reclutas. Como en cualquier actividad, lo más importante siempre son las personas, a las que hay que poner por delante de cualquier otra consideración, sería conveniente y deseable, que los representantes locales de partidos con obediencia nacional, fueran valientes y de una vez por todas, sean capaces de hacer los pactos que quieran, con quien deseen, sin la mirada y consentimiento inquisitorial de Madrid.

Cuando el padre Siverio celebró sus Bodas de Oro

Por: Paco Pérez Como comenté hace unas horas, se nos ha ido al Cielo el padre don José Siverio Pérez, a los 90 años de edad, en la mañana de este martes pasado. El cura realejero, que fue canónigo catedralicio durante muchos años, era un sacerdote moderno, que supo vivir la vida, porque tenía un estigma renacentista como aquellos Médici italianos del cuatroccento. Amante de las artes como la Música o la Escultura, Don José fue también un gran imaginero como restaurador de vírgenes y santos, un magnífico periodista (fundó y dirigió hasta su jubilación Radio Popular de Tenerife, de la Cadena COPE) y, sobre todo, un hombre moderno, de su tiempo, no en vano asistió y participó activamente en el Concilio Vaticano II, aquella reunión mundial de los altos cargos de la Iglesia que tuvo lugar en Roma a principios de los sesenta, que abrió el papa Juan XXIII y que clausuró su sucesor, Pablo VI. Hace ya unos cuantos años, el padre Siverio y otros sacerdotes celebraron una misa conmemorativa en la Catedral lagunera y nos invitó a mi mujer y a mí a la cena posterior, que tuvo lugar en el hotel "La Quinta Park" de Santa Úrsula. Por aquel entonces, Siverio había regresado hacía escasas fechas del Vaticano, donde había sido recibido en audiencia por el papa Juan Pablo II. El cura y periodista realejero empezó a mostrar a los presentes fotos de aquel encuentro con el Santo Padre, y en un descuido, le quité una de aquellas instantáneas y la empecé a enseñar a los asistentes, mientras le hacía la siguientes preguntas: ¿ustedes conocen quién es el cura vestido de blanco que está al lado del padre Siverio?, entre risas y carcajadas en las distintas mesas. Me supongo que aquel día tendría yo un par de copas de vino encima, pero lo pasamos en grande. Cuando terminábamos de emitir el programa "El Remache" de Radio Popular, en los años ochenta, don José nos estaba esperando en su despacho para comentar la actualidad y los chismes y seimpre nos ofrecía una copa del vino de su propia cosecha (tenía viñas y bodega en Tegueste) o un whisky de no sé cuantos años y muchas noches acabábamos aquella tertulia de madrugada. ¡Qué tiempos¡ Momentos de gratos recuerdos, sin duda, en compañía de muy buena gente.

El C.D. Tenerife continuará en segunda, tras su empate en Lugo

Por: Paco Pérez Tras disputar este martes, en partidos aplazados por el reciente fallecimiento del jugador del Extremadura José Antonio Reyes, el Club Deportivo Tenerife ha logado mantenerse otro año más en la Segunda División del Fútbol español, al empatar sin goles en el "Antxo Carro", ante el Lugo, equipo titular de aquella ciudad gallega amurallada. Aunque ha habido que esperar a la penúltima jornada de la actual campaña 2018/2019 para que el conjunto blanquiazul asegurase la permanencia en la división de plata, la afición tinerfeña ha celebrado el fin de inesperado calvario que hemos sufrido desde el inicio de la Liga, sobre todo porque el presidente Miguel Concepción, los miembros del Consejo de Administración, los técnicos y los propios jugadores despertaron unas expectativas al principio del campeonato que ilusionaron a roda la Isla, y la campaña --por decirlo de alguna manera-- ha resultado un absoluto fracaso deportivo, por cuanto miles de aficionados llegamos a pensar en las primeras jornadas que la plantilla de profesionales iba a empezar a escalar puesto en la clasificación para conseguir el objetivo deseado, que no era otro que subir a Primera División, bien de forma directa o a través de la liguilla final de ascenso que ahora deberán disputar los clubes que queden entre el tercer y sexto puestos. Ha sido este un año para olvidar, porque solo se ganó un partido en la Península (en Madrid, frente al Rayo Majadahonda), ya avanzada la segunda vuelta y porque, en contra de lo que siempre ha sido tradición, el "Heliodoro" no fue el otro fuerte inexpugnable, porque en la Islas consiguieron muchos puntos demasiados equipos, algunos de ellos mediocres. Menos mal que el Real Oviedo venció finalmente por 4-3 a Rayo (que ya es el cuarto equipo en descender, junto a los tres últimos, Córdoba, Tarragona y al descalificado Reus a Segunda División B, que es una tercera categoría disfrazada por el nombre, pero donde está ausente el fútbol profesional. Hay que ser claros. El Tenerife no ha bajado a los infiernos este año por la sencilla razón de que había cuatro equipos aún peores --que ya es decir-- que el conjunto isleño. El sábado próximo podremos ver tranquilos la vista del Zaragoza, porque ya no dependemos del equipo maño para mantener la categoría. Toca disfrutar y no lamentarse de lo ocurrido en esta paupérrima campaña que ahora finaliza. Pero sí debe servir de experiencia a todos los estamentos del C.D. Tenerife para no cometer los mismos errores en el futuro. Eso pienso y así lo expreso. ¡Vamos, Tete¡

In memoriam: Don José Siverio, canónigo y periodista tinerfeño

Por: Paco Pérez El pasado martes falleció en una clínica del Puerto de la Cruz el canónigo de la Santa Iglesia Catedral de La Laguna e ilustre periodista don José Siverio Pérez, un muy estimado sacerdote realejero y uno de las figuras más destacadas de la historia de la radio en Canarias. El padre Siverio tenía noventa años y recientemente sufrió una neumonía que agravó su delicado estado de la salud, por lo que tuvo que se ingresado en un centro hospitalario de la ciudad turística, donde nos dijo adiós a consecuencia de un paro cardíaco. Desde hace más de veinte años, Siverio Pérez arrastraba problemas de corazón. Este hombre bueno, que realizó principalmente su labor pastoral a través de las ondas, fundó en los años sesenta del pasado siglo la emisora La Voz del Valle y después Radio Popular de Tenerife, que emitió durante muchos años desde sus estudios de la calle de La Carrera, de La Laguna, frente por frente con el Teatro Leal, en cuyo inmueble también tenía su residencia hasta hace unos años, en que se retiró y los estudios fueron trasladados a la capital tinerfeña. Como sacerdote y periodista, además de dirigir durante varios decenios la emisora oficial de la Iglesia (cadena COPE) en esta provincia fue asesor de comunicación de los últimos obispos de la Diócesis Nivariense, desde la época del recordado monseñor Franco Cascón. Hombre de ideas abiertas, con cierto espíritu renacentista, don José fue también escultor y pintor y restauró varias imágenes religiosas de gran valor, y entre sus obras en óleo, destaca un cuadro del rey Juan Carlos I. Amante de la radio, por su emisora pasaron grandes profesionales del periodismo isleño, entre los cuales cabría destacar a César Fernández-Tujillo, Adrián Alemán o Ricardo Acirón, los tres tristemente desaparecidos, y a otros conocidos profesionales como Salvador García o Pepe Moreno, Javier Galán, Leopoldo Fernández, José Carlos Marrero o Jorge Bethencourt, todos ellos estimados compañeros, y también yo mismo. Por su amor al arte, especialmente sacro, el padre colaboró estrechamente en la restauración de inmuebles religiosos y, en particular en la iglesia realejera incendiada a finales de los años setenta. Descanse el ilustre canónigo y periodista don José Siverio Pérez en el Cielo, donde le tienen ya preparado su estudio y su micrófono.

Aquel susto en el hotel de Lanzarote

Por: Paco Pérez Ya les comenté una anécdota personal que me ocurrió en un hotel de Madeira. Vamos con otra, un tanto agridulce, que viví en el restaurante del hotel "Las Salinas", en Costa Teguise, en la isla de Lanzarote. Fue durante mi luna de miel de mi primer matrimonio y elegimos para quedarnos en la isla de César Manrique, aquel inmenso artista conejero, un apartamento en primera línea de las playas de Puerto del Carmen, como por aquel entonces hacían muchos recién casados, con la particularidad de que en nuestro caso mi mujer conocía Lanzarote muy bien, porque había estado varias veces con anterioridad, y yo era la primera vez que viajaba a ese precioso territorio insular, hoy ya demasiado masificado, por desgracia. Una noche nos apeteció ir a cenar al restaurante del hotel "Las Salinas", en Costa Teguise, el hotel más lujoso por aquel entonces. Vimos, con extrañeza, que a las puertas del mismo estaba estacionada una furgoneta de la Policía Nacional, pero no le dimos importancia a la presencia de aquel vehículo de las fuerzas de seguridad, aparcamos el coche de alquiler (un Ford Fiesta de color naranja) y entramos en el establecimiento de lujo. Cuando ya nos habían servido el primer plato, un susto, porque apareció de repente en el comedor una decena hombres corpulentos, que obedecían las instrucciones de una pequeña mujer japonesa, que más tarde me enteré de quién se trataba. Momentos después, se acercó el mâitre del hotel y nos preguntó en qué habitación nos encontrábamos alojados. Le contesté que en ninguna, que estábamos de luna del miel, que éramos de Tenerife y que nos había apetecido cenar "Las Salinas". No habrían pasado ni dos minutos, cuando hicieron acto de presencia en el restaurante los reyes de Jordania, Hussein y Noor, y ella eligió sentarse en una mesa justo al lado de la nuestra. Nos intercambiamos sonrisas y nada más. Yo quedé de espaldas a los monarcas alauitas, pero mi mujer, que les veía a dos o tres metros, no paró de comentarme detalles de la reina de origen norteamericano, de lo que comían, de lo que bebían (creo que jugos de naranja natural), y de contemplar la belleza y elegancia de aquella dama, y de detallarme las preciosas joyas que portaba, entre ellas un deslumbrante collar de esmeraldas, con zarcillos a juego. Como comprenderán, no me he olvidado de aquella anécdota, por la inesperada presencia de aquel matrimonio real, a la que seguramente le advirtieron que no éramos hebreos, sino una parejita de recién casados naturales y residentes en Canarias. Ah, por cierto. Aquella mujer bajita de rasgos orientales, que fue la causante de asustarnos con la "invasión" de guardaespaldas, era la jefa de seguridad de Hussein. Me lo dijo, a los postres, uno de los camareros que nos atendió. Casi nada la japonesita. ¡Si te coge¡ Jajaja.

Una anécdota en Madeira

Por: Paco Pérez Madeira es una isla portuguesa preciosa, capital del Archipiélago del mismo nombre (junto a las islas de Porto Santo y las Desertas), sitiada a solo 400 kilómetros al norte de Tenerife, que he visitado varias veces. De similar extensión que La Palma es tan verde, o más, que la isla bonita, muy abrupta y con unos acantilados gigantes y escasas playas, con un clima más templado y oceánico que el nuestro, donde el turismo no es masivo, aunque cuenta con importantes y buenos hoteles en las cercanías de su capital, Funchal. En mi primera visita a Madeira me alojé en el lujoso Carlton, pero por curiosear una tarde me fui a ver el Reid's, de mayor categoría aún, enclavado en una ladera cercana a la orilla del mar, desde donde se pueden contemplar unas magníficas vistas del puerto y de la capital insular. Al llegar al hotel, en la misma puerta principal, un uniformado conserje nos impidió el paso a la chica que me acompañaba y a mí, porque nos indicó, en inglés, que vestidos como íbamos no podíamos acceder al establecimiento. Le dije que éramos turistas "canarianos" (los portugueses nos llaman así) y que íbamos decentemente vestidos. De forma amable y cortés me contestó que él no lo dudaba, pero que era norma de la casa no admitir a visitantes con "jeans" (pantalones vaqueros). Ante la respuesta del empleado, regresamos al Carlton y le propuse a mi acompañante que nos vistiéramos elegantemente, y nos presentamos de nuevo en el Reid's, yo con traje y chaqueta y corbata y ella con un elegante vestido estampado y zapatos a juego. Aquel hombre nos recibió entonces con una sonrisa de lado a lado de la cara. Siempre me quedó la duda si aquel conserje, ya entradito en años que peinaba canas, llegó a reconocernos. Tampoco me atreví a preguntárselo. Esta es la anécdota que quería comentarles hoy, porque una persona no vale más o menos porque vaya vestido de manera elegante o informal. Pues eso.

El triste ejemplo mortal del futbolista Reyes

Por: Paco Pérez De manera incomprensible, a mi modo de ver, han criticado duramente en las redes sociales el hecho de que Santi Cañizares, ex-portero del Real Madrid y del Valencia y compañero en la Selección Española de José Antonio Reyes (muerto repentinamente como consecuencia de un accidente con su coche el pasado fin de semana) haya dicho en público que al jugador sevillano no se le debió rendir un homenaje póstumo como si fuera un héroe, porque sencilla y llanamente ha dejado, con su fallecimiento, un mal ejemplo a los conductores más jóvenes, muchos de ellos amantes de la velocidad y del peligro. Siento decirlo desde lo más profundo de corazón, porque José Antonio Reyes fue un magnífico futbolista con una pierna izquierda de oro y me ha apenado mucho que se haya ido de este mundo tan prematuramente, cuando estaba en la flor de su vida, pero su compañero Santi, que habrá sentido también su óbito, ha dicho con la mente fría lo que piensa una persona responsable, que además sufrió la grave enfermedad y la muerte de su hijo pequeño. Ustedes saben que suelo ser lo más sincero posible y, por mucho que le gustaran los coches deportivos de gran potencia, Jose Reyes cometió una grave irresponsabilidad al conducir su "Mercedes Brabus" a 237 kilómetros por hora en el momento del fatal accidente, que se produjo, según los primeros indicios, por el reventó de una de las ruedas del vehículo y que el famoso jugador no puedo controlar precisamente por lo raído que iba, el doble de la velocidad máxima permitida en las autovías y autopistas de nuestro país. Una irresponsabilidad que no sólo le costó su propia vida, sino también la de su primo Jonathan, mientras el tercer ocupante --también pariente de Reyes-- se bate entre la vida y la muerte en un hospital de Sevilla. Me apena tener que escribir este comentario en defensa de Santi Cañizares, pero es que le asiste toda la razón del mundo. Un ser humano, con mujer y tres hijos en este mundo, y con otros ocupantes en su coche, nunca debería correr de manera tan peligrosa como arriesgada. Y punto

Ahora toca cumplir lo que se prometió

Por: Óscar Izquierdo Por fin se han acabado las elecciones, primero las Generales en abril, después las Europeas, Autonómicas, Insulares y Locales en mayo; la verdad es que han sido dos meses con una saturación, que ha llevado al límite de lo soportable. Tampoco podemos olvidar que venimos arrastrando dos años con una inflación política abrumadora, que todo lo ocupaba y mediatizaba. Hay un hartazgo generalizado, porque alguna vez los políticos tendrán que ponerse a trabajar, dejando atrás las sonrisas forzadas, los maquillajes artificiales o los saludos por doquier. Ya están los resultados, lo que la ciudadanía ha escogido libremente, ahora es el momento del cumplimiento, de pasar de las palabras bonitas, edulcoradas y prometedoras, a la realidad tangible. Que no pase lo de siempre, lo que todos sabemos por experiencia y retrata el refranero: “que donde dije digo, digo Diego”. Ya lo plasmó Milton Friedman: “Uno de los más grandes errores es juzgar a los políticos y sus programas por sus intenciones, en vez que por sus resultados”. Los partidos, así como los candidatos o candidatas, están en plena resaca postelectoral; ahora vienen las reuniones oportunas, unas públicas de menor importancia, de cara a la galería y otras privadas, que precisamente son las que tendrán enjundia y decidan las distintas opciones de gobierno en los variados ámbitos territoriales. Opciones hay varias, con distintos componentes, lo ideal sería que cuajaran las que sean beneficiosas para una gestión eficiente del gobierno de la cosa pública, otra cosa es lo que salga al final, que suele ser lo posible en cada caso. Casi nadie está conforme con sus resultados, a excepción de los que consiguieron mayoría absoluta, porque siempre esperaban más o que sus contrincantes obtuvieran menos. Es cuestión de aceptar lo que ha sucedido, para emprender la labor de gobierno o de oposición. Hay tanto por hacer, que no hay tiempo que perder, ya se ha dilapidado más del necesario. Empecemos a construir, que es la mejor forma de avanzar, poniendo lo prometido en marcha, para ver si de una vez, somos capaces de que alguna obra pública, especialmente carreteras, se inaugure en Tenerife o también, llegar a la meta que significa poner la última piedra. La sociedad civil, tiene que ser exigente, pidiendo cuentas constantemente, no se trata de votar y hasta luego Lucas, para dentro de cuatro años vernos de nuevo. El mundo está cambiando a todos los niveles, incluso en los comportamientos cotidianos, tenemos más información, medios directos de incidencia en la vida social, económica o política, además de interés por ser más que oídos, escuchados. Ya lo puntualizó Napoleón Hill: “si quieres obtener más, cerciórate de exigirte más a ti mismo.” Hay que moverse, nunca mejor dicho, para que los responsables públicos que van a empezar esta nueva Legislatura sean conscientes de la responsabilidad que asumen. Porque a la política no se va a vivir de ella, bueno los sueldólogos si lo hacen por supervivencia personal, por cierto, cuanto daño hacen y que poco fructifican. Se está para trabajar durante un tiempo determinado en un servicio público que lleva implícito la eficacia, porque, para torpes no estamos preparados o mejor dicho, ya tenemos suficientes. En estos cuatro años que tenemos por delante, no hay disculpas para ejecutar todas las obras de carreteras que Tenerife necesita y lleva demandando desde hace tres décadas. Se han prometido, pues hay que hacerlas. Algunas nos dijeron que empezaban este año, veremos el grado de cumplimiento y la seriedad en el compromiso de cada cual, otra cosa sería lo de siempre.

Relatos con corazón

Por: Sonia Rodríguez Acosta Un día te levantas optimista con ganas de comerte el mundo, de abrir tus brazos y recibir todo lo bueno. Un buen día todo cambio y no sabes como pero esa tormenta te hizo diferente, una versión de ti mejorada y te vez en lo alto de la montaña visualizando el cielo azul y sabes que todo eso lo has construido tú. Te has construido a ti misma/o con esas ganas que salen de tu corazón atravesando miles de ellos más. No dejes de soñar y de ir a por tus sueños, de alcanzarlos e ir a por otros más. Tú eres el arquitecto de tu propia alma, dale vida a esta y te dará alas para emprender tu vuelo. Un vuelo que varía como la vida, unas veces alto, otras bajo y otras intermedio. A pesar de todo ello fluye y déjate llevar y sorpréndete con la vida. Que te coja desprevenida, te pille sorprendida, dándote un abrazo de bienvenida a la bendición recibida. Bendiciones de la vida hay muchas se esconden en pequeños regalitos que llenan tu corazoncito de puro amor infinito. El polvo de estrellas donde brillara la más bella. Es entonces cuando te das cuenta que todas esas estrellas son bellas porque cada una tiene trozos de tu corazón donde cada latido es una canción. Siempre sale el sol, por más oscuro que sea tu día, seguro habrá canciones de alegría para ver amanecer un nuevo día. Que te abrace cálidamente y endulce tu café con azúcar de motivación e ilusión. Envuelva tu mundo y te sientas libre de sentir, oyendo cada latido como un susurro de vida dando salida a tus más profundos anhelos. Permitir sentir el dolor para dar cabida al amor. El miedo te puede asustar pero no te preocupes, no te va a matar. El miedo muchas veces se disfraza de ansiedad y la tristeza de depresión. Sé que te sientes morir y una gran impotencia se apodera de ti. No te asustes, no te agobies, solo es la vida intentando enseñarte a ser libre, mostrándote caminos para amarte y liberarte de tus miedos más profundos. Para que puedas ver el mundo desde el lado del amor, permitiéndote sentir el temor, sin que este te limite. Rompe las barreras, cruza la frontera que te impide llegar a tu alma. A tu esencia verdadera que es la primera donde nace tu flor, es ahí donde regaras tu jardín con un mundo sin fin. Tu corazón igual está llorando porque te lo rompieron en pedazos, no sabes muy bien como reconstruirte de nuevo, como caminar sin ese sueño que tanto anhelabas y cantabas canciones de amor. Sientes tanto dolor que no sabes si renacerás de nuevo. Había una vez un sabio llamado Aladino que vino y te dijo, “si renacerás cariño y ese amor inviértelo en ti, eres tu mejor proyecto” y entonces resurgiste volando más alto si cabe. Ese dolor te hizo más fuerte, más valiente y más capaz. “Te lo mereces que vuelva a brillar tu sonrisa, que ese mal de amores se vaya con la brisa”, Merche así lo canta. Como bálsamo para tu corazón, cúrate de todo aquello que no florece y se marchita. Volando desde las letras a los relatos con corazón para AMARTE MEJOR.

75 Aniversario del desembarco aliado en Normandía

Por: Paco Pérez Este jueves, 6 de junio, los presidentes norteamericano, Trump, y francés, Macròn, junto a otros jefes de Estado y primeros ministros de distintos países conmemorarán "in situ" el septuagésimo quinto aniversario del llamado "Dia D", que no fue otro que el decisivo desembarco de las tropas aliadas en cinco playas de Normandía, poco antes el amanecer, de tropas estadounidenses, británicas y canadienses de Infantería de Marina, en la mayor invasión de la historia y que fue fundamental para el triunfo aliado en la II Guerra Mundial. Más de cinco mil navíos se encontraban ese 6 de junio de 1944 en las costas galas y las dos operaciones previstas, la "Overlord" y la "Bodyguard", con más de ciento cincuenta efectivos terrestres resultó ser exitosa, en una gran batalla en la que las fuerzas del general norteamericano Eisenhower superó las defensas alemanas, a cuyo mando estaba el mariscal Rommel, entre otras cosas porque en ese gran desembarco anfibio, la aviación aliada se encargó de destruir la mayoría de los puentes sobre los ríos Sena y Loira, lo que impidió a las tropas de Hitler reforzar la defensa de la fachada atlántica de Europa en aquellos días. La del jueves es una conmemoración de la más grande operación bélica aliada contra el III Reich y fue decisiva para el fin de este conflicto mundial, junto a la derrota de Alemania en el frente ruso y el bombardeo de aviones estadounidenses sobre las ciudades japonesas de Hiroshima y Nagasaki.


Tagoror

Síguenos en nuestros canales
de Redes Sociales

Explorar

Explorar Secciones Tagoror