Alejandro de Bernardo
Milongas
Contar milongas es un arte menor. No requiere talento, solo desparpajo. Significa fabricar excusas creativas
Descerebrados
Con una esquela para el cerebro humano abría el otro día The New York Times. Le han puesto un nombre clínico a nuestra comodidad: rendición cognitiva
La insumisión de los buenos
Miren a su alrededor. El arte de verse y quedar bien es una profesión de riesgo
La felicidad de plástico
La Real Academia insiste en que la felicidad es un "estado de grata satisfacción espiritual y física“
"Ni vagos ni maleantes“
El absentismo es "la abstención deliberada de acudir al lugar donde se cumple una obligación“
El mirador de la verdad
Vengo de las manos rotas y el madrugón amargo. De ahí vengo. Del sudor limpio de mi padre. De su lomo doblado ante el "amo" de turno
La capa de Florentino
No juego al despiste. Deseo que pierda hasta en los entrenamientos. Disfruto de su tempestad. Pero no deja de ser rivalidad deportiva y en el fondo...
El nudo que no se rompe
"Qué extraño que pueda tener todo esto dentro de mí y que para ti sean solo palabras“
Que aproveche
La teoría es una partitura impecable. Nos cuentan la milonga de la dieta atlántica y la imbatible salud mediterránea como si el mercado fuera un jardín público y no un campo de…
Ignorantes… que no ilustres
Como España es un país maravillosamente diverso pues…vamos a "desmaravillarlo“
La mejor herencia
En este mundo y en esta vida, en su calle y en la mía, hay gente "pa too“
Lo que de verdad importa
Leo la propaganda que, apenas enciendo el ordenador, bombardea –acorde con los tiempos- la pantalla, sin que se le adivine intención alguna de parar
Españoles muy españoles
Yo también lo recibí. Lo quiso la casualidad. No paso ni de puntillas por esa mensajería



















